Representantes de EC SAPEM expusieron en Belén sobre la estructura tarifaria y el impacto del consumo invernal. El subsidio nacional para un consumo de 400 kWh pasó de cubrir el 70% en 2024 a un 15% proyectado para 2026.
En la ciudad de Belén, representantes de EC SAPEM llevaron a cabo una exposición técnica sobre la estructura tarifaria actual y el impacto del consumo eléctrico invernal. Durante la presentación se analizó el padrón de 7.702 usuarios residenciales de la ciudad, con foco en un segmento del 0,51% que presenta facturaciones superiores a $300.000 e incrementos de consumo interanual mayores al 100%.
El exvicepresidente de EC SAPEM, Aldo Palavecino, explicó que estos casos se deben a consumos estacionales que aumentan en invierno, mientras el precio de la energía aumenta por encima de la inflación y los subsidios estatales se reducen. Según Palavecino, el costo de generar, transportar y distribuir electricidad aumentó de manera constante desde diciembre de 2023, impulsado por la inflación y por aumentos en el mercado eléctrico mayorista superiores a la pauta inflacionaria. También señaló que el costo de los combustibles (gas natural y gasoil) creció por encima de la inflación y que las inversiones en infraestructura de redes cotizan en dólares.
Palavecino indicó que históricamente el Estado argentino cubrió parte del costo real de la generación y distribución, lo que mantenía accesibles las facturas. Sin embargo, en el marco de un ajuste fiscal, el Gobierno nacional implementó una quita de subsidios paulatina. Al caer este beneficio, el Estado dejó de absorber la diferencia económica y trasladó el costo real de la cadena energética al usuario final.
Se presentó un cuadro comparativo: en abril de 2024, el subsidio cubría el 70% del costo para un consumo de 400 kWh; en abril de 2025, esa cobertura descendió al 40%; y para abril de 2026, el subsidio nacional representaría el 15% del valor real de la energía.
Palavecino señaló que el aumento de costos junto con la reducción de subsidios genera un impacto significativo en las facturas. Las dificultades de las familias para afrontar el pago sitúan a una porción creciente de la población en los umbrales de la pobreza energética, definida como la incapacidad de costear la energía indispensable para mantener una calidad de vida digna.
