El exgobernador Óscar Castillo volvió a la actividad pública en Fiambalá, donde analizó la situación provincial y planteó interrogantes sobre el futuro electoral.
El exgobernador Óscar Castillo reapareció públicamente en Fiambalá durante un homenaje a Arnoldo Aníbal Castillo, tras cuatro años sin intervenciones políticas. En un extenso discurso, analizó el contexto actual y dejó señales sobre la situación provincial.
Castillo sostuvo que la actividad política atraviesa una transformación profunda debido al avance de las redes sociales y la inteligencia artificial, lo que obliga a revisar prácticas y formas de comunicación. Advirtió sobre la circulación de información falsa y pidió mayor criterio al interpretar mensajes públicos. Además, señaló que la inteligencia artificial “procesa datos, pero no razona”, y llamó a preservar valores tradicionales del radicalismo como la institucionalidad y la ética pública.
En el plano político-electoral, anticipó un escenario aún indefinido en la provincia y mencionó que las elecciones se realizarían en octubre del próximo año. Señaló que dentro del oficialismo persisten dudas sobre las candidaturas y puso en cuestión una posible reelección del gobernador Raúl Jalil. También deslizó críticas hacia una eventual figura femenina del oficialismo, en alusión indirecta a Lucía Corpacci, y apuntó al intendente capitalino Gustavo Saadi al sugerir que la voluntad de competir es determinante para una candidatura.
Pese a las críticas, Castillo reconoció la capacidad de gestión de Jalil a nivel nacional, destacando su habilidad para negociar en un contexto complejo y obtener beneficios para la provincia. Sostuvo que esas gestiones pueden ser discutidas desde la mirada partidaria, pero resultan positivas para Catamarca.
