Empleados del organismo alertan sobre una crítica situación que incluye recortes presupuestarios, demoras en el pago de viáticos y la posibilidad de despidos. La incertidumbre laboral crece mientras se espera una reestructuración impulsada desde Nación.
La situación en Vialidad Nacional sumó una nueva alarma en Catamarca. Trabajadores del organismo aseguran que enfrentan posibles despidos, pérdida de áreas internas y una fuerte reducción presupuestaria que impacta de lleno en el mantenimiento de rutas.
Franco Carabajal, secretario general del sector, sostuvo en Mensajes en la Radio (Radio El Esquiú 95.3) que atraviesan “un momento muy crítico” mientras esperan una reestructuración impulsada desde Nación. Según explicó, podrían desaparecer secciones y divisiones del distrito local, dejando personal “sin funciones”.
El dirigente agregó que también circula la posibilidad de pasar a “parcial disponibilidad” a empleados de planta permanente. “Se decía que eran unos 15 compañeros”, indicó y señaló que el sindicato nacional ya reclamó explicaciones formales, aunque “todavía no tenemos respuesta”.
La incertidumbre también alcanza a trabajadores contratados, cuyos vínculos laborales llegarían hasta fin de año. Frente a ese panorama, confirmó que se encuentran en “asamblea permanente” y evaluando “acción directa” junto a una medida nacional.
Carabajal vinculó además la crisis interna con el estado de la red vial. “El deterioro de las rutas” se agrava por falta de recursos y personal, planteó. Incluso mencionó versiones sobre un posible traspaso de corredores nacionales a las provincias, entre ellos las rutas 157 y 168, aunque aclaró que no existe confirmación oficial.
Otro punto sensible son los fondos operativos. El gremialista afirmó que el presupuesto previsto se redujo y eso complica la salida de cuadrillas a la ruta. A la vez, señaló que en estos días deben abonarles lo que les adeudan: “Creo que esta semana se tendría que pagar los viáticos del mes de febrero”.
En materia salarial, recordó que tras una orden judicial se reabrieron paritarias y hubo siete convocatorias. El resultado fue un aumento del “9,5”, cifra que consideró insuficiente frente al costo de vida. “Los compañeros necesitan que entre un poco de plata”, resumió.
Mientras esperan definiciones, el malestar crece en un organismo clave para la seguridad vial y la conectividad del país.
