Un sector del PRO en Catamarca presentó denuncias por supuestas irregularidades en el proceso de renovación de autoridades y solicitó la suspensión de los comicios previstos para el 10 de mayo.
El proceso interno del PRO en Catamarca sumó un nuevo capítulo de tensión tras las denuncias realizadas por un sector del partido que pone en duda la legalidad de la convocatoria a elecciones. En diálogo con La Mañana de El Esquiú (Radio El Esquiú 95.3), el dirigente Facundo Miranda, candidato a presidir el espacio, afirmó que el mecanismo utilizado para avanzar con la renovación de autoridades presenta irregularidades que afectan la transparencia del proceso.
Según explicó, uno de los principales cuestionamientos apunta a la forma en que se convocó a la junta ejecutiva que definió el llamado a elecciones. “Tenemos un proceso que no tiene el aval suficiente para seguir curso”, sostuvo, al señalar que la reunión se realizó sin la participación de autoridades centrales del partido, como el presidente y la secretaria general.
A la par, expuso: “Las elecciones internas estuvieron convocadas para el 10 de mayo, pero la reunión de la junta ejecutiva se hizo el 13 de abril, con lo cual tampoco cumple con lo que dice la Carta Orgánica de que debe haber un llamado previo de 40 días aproximadamente”.
A ese planteo se suma un cuestionamiento puntual sobre la integración de la junta electoral encargada de supervisar los comicios. Miranda señaló que uno de sus integrantes se desempeña como jefe de despacho en la oficina de un diputado provincial del oficialismo catamarqueño, lo que —según sostuvo— compromete la imparcialidad que debería garantizar ese órgano.
Si bien evitó dar a conocer la identidad del funcionario, explicó que la situación ya fue denunciada ante la Justicia y que esperan una definición al respecto. Para el dirigente, la presencia de una persona con vínculos laborales directos con otro espacio político abre dudas sobre la neutralidad del proceso.
El conflicto escaló cuando, según relató, la convocatoria electoral no incluyó información básica para la presentación de listas: “En los documentos publicados por la junta electoral y la junta ejecutiva no especificó nunca dónde se podía presentar, qué formato se debía presentar, cuál era la dirección en la que se debía presentar”.
Frente a esa situación, el sector que encabeza decidió presentar su lista directamente ante la Justicia para evitar quedar excluido. “Nos vimos obligados a presentar la lista ante la Justicia Electoral para no quedar fuera del proceso”, explicó. Miranda confirmó que ya realizaron presentaciones judiciales y esperan una resolución en los próximos días.
El planteo central es que se deje sin efecto el cronograma vigente y se convoque a una nueva elección con reglas claras y una junta electoral que garantice imparcialidad. En paralelo, el dirigente remarcó que su espacio impulsa una renovación dentro del PRO local, con mayor participación de dirigentes jóvenes y nuevos liderazgos.
También cuestionó la conducción actual del partido, en particular al apoderado Carlos Molina, a quien acusó de intentar retomar el control del espacio pese a haberse distanciado previamente. La definición ahora quedó en manos de la Justicia, que deberá determinar la validez del proceso y el futuro inmediato de la conducción partidaria.
