El actor chileno habló en el programa de Ángel de Brito sobre su relación con Eugenia ‘China’ Suárez, reconociendo errores propios y expresando su deseo de sanar la herida abierta.
En medio de su presente amoroso con Anita Espasandin, Benjamín Vicuña volvió a quedar en el centro de la escena mediática, pero no por un nuevo romance sino por las declaraciones sobre su vínculo con la China Suárez. Invitado al programa de Ángel de Brito, el actor chileno habló sin esquivar el tema y dejó varias frases que no pasaron desapercibidas.
Lejos de la calma, la charla se metió de lleno en una relación que tuvo de todo: amor, escándalos y declaraciones explosivas. Aunque hoy intenta mostrarse conciliador, el recuerdo de ciertos episodios —como cuando la actriz lo tildó de adicto en plena exposición mediática— sigue flotando en el aire.
Al ser consultado directamente por su relación con Eugenia, Vicuña eligió un tono medido, pero dejó entrever que las cosas no terminaron bien. “Teníamos un muy buen vínculo, de hecho, por momentos la cag… y me atreví a dar consejos”, lanzó, reconociendo errores propios pero también marcando cierta incomodidad.
En ese contexto, el actor habló de lo difícil que fue sostener una dinámica familiar compleja, en medio de la exposición y los conflictos. “No es fácil organizar un barco de las dimensiones que yo manejo, con hijos, con cosas y con mujeres exitosas”, explicó, dejando en claro el nivel de tensión que atravesaba.
Pero lo más fuerte llegó cuando hizo referencia al quiebre definitivo del vínculo. “El equilibrio que fue exitoso lamentablemente se desmoronó y si vos me preguntás, yo creo y espero que con el tiempo se pueda sanar porque esto no es sano, es triste”, expresó, con un tono más íntimo y reflexivo. Aunque evitó entrar en detalles sobre las acusaciones puntuales, el trasfondo de aquella polémica —cuando la China lo señaló públicamente— sigue siendo un punto sensible.
Sobre su presente, el actor aseguró que intenta enfocarse en lo positivo, aunque reconoció que el proceso interno no es sencillo. “Hoy se asume, se adapta, nos adaptamos. Soy optimista y trato de verle el lado positivo, pero la procesión va por dentro”, dijo, dejando entrever que el impacto emocional todavía está.
Finalmente, cuando de Brito lo llevó a un terreno más incómodo, Vicuña respondió con honestidad sobre su pasado. “Creo que si me equivoqué en algún momento de mi vida es lo que me hace hoy ser quién soy. Uno de los errores no debe estar orgulloso, pero te definen y no te condicionan”. Una frase que, para muchos, también funciona como respuesta indirecta a uno de los capítulos más polémicos de su historia con la China.
