Una imprenta adquirida en París y trasladada en carreta desde Buenos Aires permitió la edición del semanario El Ambato, cuyo primer número apareció el 18 de junio de 1857 bajo la dirección de Benedicto Ruzo.
La primera imprenta que funcionó en Catamarca fue comprada en París y embarcada en el puerto francés de El Havre, según el historiador Ramón Rosa Olmos. El material llegó a Buenos Aires en febrero de 1857 y hizo escala en el puerto de Rosario, provincia de Santa Fe.
Los 27 cajones del envío fueron despachados en carreta hacia San Fernando del Valle de Catamarca, con un costo de 1.366 pesos fuertes, y arribaron a finales de abril y comienzos de mayo.
El primer diario de la provincia se denominó El Ambato y fue editado por la Asociación Popular en la Imprenta del Pueblo. El historiador Manuel Soria señala que el nombre fue sugerido por Primitiva Segura de Molina ante la falta de consenso entre los integrantes de la Asociación Popular para denominar la publicación.
La responsabilidad del armado y puesta en funcionamiento de la imprenta recayó en el joven comerciante y aficionado mecánico Calixto Ferreyra, quien se convirtió en el primer tipógrafo catamarqueño ante la imposibilidad de conseguir un técnico que llegara a la provincia.
El Ambato surgió como semanario bajo la dirección del dr. Benedicto Ruzo, autor de la primera descripción geográfica de Catamarca. Integraban la redacción el dr. Antonio Zarco, con el seudónimo de Tircio de Souza; Fray Mamerto Esquiú, con los seudónimos El Caballero de la Triste Figura, El Caballero Andante, el Humilde Pedisequo y El Revisor; Vicente Bascot, Carmen Barros, Samuel Molina, el dr. Ramón Gil Navarro, José A. Caraffa, Fray Eulogio Pesado y Benjamín Poucel.
El 2 de septiembre de 1858 se transformó en bisemanario, con ediciones de 4 páginas y un formato de 28 cm de alto por 24 de ancho, bajo la dirección de José Félix Aldao. La publicación salió hasta el número 182 del año III, el 15 de diciembre de 1859, reapareció el 1 de marzo de 1860 con la continuidad de la numeración anterior y cesó definitivamente el 16 de julio de 1861.
En 1858 apareció El Burro, pasquín satírico burlesco antiunitario, bajo la dirección de José Félix Aldao. Su salida generó un entredicho con la administración de la Imprenta del Pueblo y la suspensión temporaria de las ediciones de El Ambato.
La reaparición de El Ambato se concretó como bisemanario de 4 páginas, bajo la dirección de José Félix Aldao. El diario editó Pensamientos a Teresa, de José Mármol, segundo folletín publicado en Catamarca, acompañado de una paráfrasis poética, con un costo de 2 reales.
En 1860 apareció La Fraternidad, segundo periódico de la provincia.
Fuentes: Enciclopedia Periodística Quién es Quién en Catamarca. Tomo Historia de los Medios de Comunicación Catucho, de Alberto Avellaneda; Breve Reseña Histórica del Periodismo Gráfico de Catamarca, de Jorge Isaac Jalile; ejemplar número 17 de la revista Aportes de Extensión Universitaria, junio de 1982, Universidad Nacional de Catamarca.
