La empresa Mirgor despidió a más de 100 trabajadores de firmas vinculadas al conglomerado en Río Grande. La Unión Obrera Metalúrgica y dirigentes políticos de Tierra del Fuego se pronunciaron sobre los despidos.
El Grupo Mirgor, ensambladora perteneciente a Nicolás Caputo, despidió a más de 100 trabajadores de distintas firmas vinculadas al conglomerado en Río Grande, Tierra del Fuego. Los despidos se conocieron en la mañana del miércoles, durante el cambio de turno en una de las plantas de la compañía, cuando algunos empleados advirtieron que no podían fichar.
La compañía mantiene un conflicto con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Hasta el momento regía entre las partes una conciliación voluntaria que se cayó tras las nuevas desvinculaciones. En agosto pasado, 300 trabajadores habían sido despedidos por Mirgor. Las negociaciones con el gremio no lograron revertir esa situación y quedaron truncas el 25 de agosto.
El intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, se refirió al tema a través de sus redes sociales. Recordó una carta enviada a los directivos de la firma un mes atrás en la que reclamaba diálogo. Luego afirmó que respondieron con 130 telegramas, tarjetas bloqueadas en el molinete y los delegados afuera. «Décadas de ganancias con la promoción industrial y a la gente la echan en la puerta. Eso no es reestructurar: es castigar», declaró Vuoto.
En un texto, el alcalde sostuvo que entre los despedidos «está el cuerpo de delegados completo». Al respecto, dijo que despedir al mismo tiempo a quienes representan a los trabajadores no es una decisión económica sino «un mensaje para los que se quedan».
«Mirgor creció, exportó y ganó durante décadas al amparo de un régimen de promoción industrial que esta provincia sostuvo con esfuerzo colectivo, y creció sobre el trabajo de miles de fueguinos que pusieron el cuerpo en las líneas de producción», señaló Vuoto. Y agregó: «Después de los 300 de agosto, hoy son cientos de familias en menos de dos meses».
Por último, Vuoto pidió a los directivos de Mirgor que «reviertan estos despidos, que paguen lo que deben y que se sienten con la UOM. Todavía están a tiempo». «Esta provincia no se construyó con telegramas. Se construyó con trabajo», finalizó.
En agosto, durante la ola de despidos que dejó a 300 trabajadores fuera de la empresa, el intendente de Río Grande, Martín Pérez, había calificado los hechos de «gravísimo». «Detrás de cada trabajador que pierde su empleo hay una familia fueguina que queda en la incertidumbre. En definitiva, la comunidad completa termina recibiendo el golpe», indicó Pérez. En ese sentido, apuntó contra el presidente Javier Milei, a quien acusó de «tomar una medida tras otra que le pegan, sin escalas, a nuestra industria», mientras que denunció que «desmantelan el trabajo fueguino».
Mirgor originalmente pertenecía también al ex presidente Mauricio Macri, quien junto a Nicolás Caputo establecieron una línea de ensamblaje de partes importadas para la fabricación de celulares y suministros electrónicos, amparados por el régimen de promoción industrial.
Esta semana se conoció que el gobernador Gustavo Melella acordó un anticipo financiero con Nación por hasta $45.000 millones.
