El director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), Agustín Salvia, sostuvo que la pobreza podría superar el 35% debido a la falta de empleo formal, el aumento de los servicios públicos y el crecimiento del empleo informal.
El investigador principal del CONICET y director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), Agustín Salvia, declaró que «la pobreza podría superar el 35% porque existen cada vez menos oportunidades laborales, hay crecimiento del empleo informal, aumentaron mucho los servicios públicos y las familias llegan cada vez más ajustadas a fin de mes».
«La crisis ya empieza a reflejarse en las estadísticas. Se frenó la caída de la pobreza y ahora se consolida una tendencia al aumento de la misma, mientras que en indigencia se observa un deterioro gradual entre los hogares más vulnerables», afirmó Salvia.
El director del observatorio indicó que la supuesta caída en los guarismos estaba sobreestimada. Señaló que no es compatible comparar datos del 2024 con años anteriores debido a cambios técnicos y metodológicos, y que se mide distinto ahora el gasto de los hogares. Agregó que si se actualizara la composición de las canastas con la Encuesta de Hogares 2017/18, la pobreza podría ubicarse bastante por arriba del 35%.
En relación con el endeudamiento, Salvia manifestó: «Los pobres se endeudaron más del doble que los no pobres y por ello 5 de cada 10 hogares de la estructura social más baja tienen mora. Los movió la necesidad».
«Estamos con números similares a los de 2019, tras la salida de Mauricio Macri de la presidencia y antes de la pandemia de Covid. Se trata de un contexto de altos niveles de exclusión. El piso del 35% es estructural. No es verdad que sea tan fácil vulnerarlo. La falta de empleo formal ya arrastra unos 15 años. El trabajo informal es mucho más precario e inestable», sostuvo.
El horizonte podría cambiar si se generaran puestos de trabajo y se mejoraran los ingresos laborales. A pesar de que se aumentaron los montos de la Asignación Universal por Hijo y el Plan Alimentar, los números de indigencia siguen en torno al 6 y 7% de la población. Sin la AUH y las otras asistencias, los que no tendrían dinero siquiera para comer serían el 20% del total de la población nacional.
