La presidenta del Partido Intransigente de Catamarca, Adriana Díaz, se refirió a la denuncia penal y administrativa contra el director de la sede local del PAMI, Iván Rodolfo López, y afirmó que los hechos constituyen una violación de derechos humanos.
La denuncia penal y administrativa contra el director de la sede local del PAMI, Iván Rodolfo López, generó repercusión en el ámbito político provincial. En ese marco, la diputada provincial con mandato cumplido y actual presidenta del Partido Intransigente de Catamarca, Adriana Díaz, expresó su postura sobre el caso.
La denuncia fue presentada por una médica del organismo, quien acusa a López por abuso de autoridad, violencia de género, acoso laboral y violencia institucional. Según el escrito, el funcionario habría presionado a la denunciante para cometer irregularidades administrativas y la habría obligado a afiliarse a La Libertad Avanza.
Díaz sostuvo que los hechos configuran una violación a los derechos humanos fundamentales y señaló que la violencia laboral representa una “manifestación directa de inequidad y abuso de poder”. En ese sentido, criticó que el funcionario utilice su “posición jerárquica” y esa “asimetría para vulnerar o amedrentar a una trabajadora”.
Además, la presidenta del Partido Intransigente se refirió a la situación del PAMI, que describió como un contexto de “deterioro de la gestión y los recortes”. Según Díaz, estas condiciones, sumadas a situaciones de maltrato, afectan la atención a los adultos mayores.
La exlegisladora también mencionó el convenio de la Organización Internacional del Trabajo que establece el derecho a un entorno laboral libre de violencia y acoso. Finalmente, expresó: “La impunidad para llevar adelante este tipo de acciones se profundiza cuando hay un gobierno nacional que sostiene un discurso antiderechos y promueve reformas laborales que debilitan las protecciones y precarizan el trabajo. Un contexto que invalida derechos solo termina naturalizando e incentivando el abuso de poder”.
