Un informe sobre el endeudamiento en la provincia indica que la mayoría de los deudores en mora pertenecen al circuito no bancario, con tasas anuales de hasta 500%.
Un análisis de los niveles de morosidad crediticia en Argentina y Catamarca revela que el 70% de las deudas en mora corresponde a entidades no bancarias, fintechs y billeteras virtuales, que aplican tasas anuales de entre 250% y 500%. En la banca tradicional, el costo financiero total máximo alcanza el 140%.
A nivel nacional, el sistema financiero ampliado registra más de 20 millones de deudores, de los cuales 5,8 millones están en mora. De ese total, casi 4 millones pertenecen al circuito no bancario y a plataformas fintech. Las aplicaciones digitales representan poco más de la cuarta parte de los tomadores de crédito del país, pero concentran el 66,5% de las deudas catalogadas como incobrables.
En Catamarca, el índice de morosidad general alcanza el 34,8% de la cartera crediticia, lo que posiciona a la provincia como la tercera más comprometida del país, después de San Juan y La Rioja. Entre 110.000 y 125.000 catamarqueños mantienen deudas activas, y más de 40.000 registran atrasos severos. En la banca tradicional, la mora ronda el 16,5%, mientras que en billeteras virtuales y fintech supera el 31%.
El 70% de los deudores en mora en Catamarca, más de 30.000 personas, corresponde a financiamiento digital no bancario. Más de 20.000 personas ya han sido clasificadas en la Situación 5 del Banco Central, que corresponde a deudas irrecuperables con más de 180 días de atraso.
Las entidades no bancarias y aplicaciones ofrecen créditos con una barrera de entrada mínima: solo se requiere DNI y validación biométrica, sin verificación de ingresos o garantías. Esto ha captado a sectores informales, empleados de menores ingresos y jóvenes de entre 18 y 34 años.
Cuando se produce el primer atraso, las tasas nominales se suman a comisiones de otorgamiento, gastos administrativos y punitorios, lo que transforma deudas pequeñas en montos impagables. Ante esta situación, los deudores recurren a nuevos microcréditos en otras aplicaciones para cancelar la mora anterior, lo que acelera el sobreendeudamiento.
En Chubut, el gobernador Ignacio Torres anunció un programa para refinanciar deudas de quienes han caído en mora con entidades no bancarias, a través del Banco de Chubut, con una tasa del 25% anual y hasta 72 cuotas. También eliminó los códigos de descuento que permitían a los prestamistas retener automáticamente cuotas de los salarios.
Torres declaró: “Nos encontramos con una estafa que está amparada legalmente. Yo no quiero que la provincia sea cómplice de la usura. Hay mutuales, cooperativas y pseudofinancieras truchas que venden créditos con códigos de descuento, con tasas de más del 340% anual. Son un puñado de vivos que hicieron un negocio fabuloso con la necesidad y la angustia de miles de familias”.
En 2012, se conformó en el ámbito estatal un Comité para la Erradicación de la Usura. Hasta el momento, no se han dado a conocer resultados de su gestión.
