El fiscal federal Rafael Vehils Ruiz avanza en la investigación sobre el cargamento de cocaína que habría estado en Catamarca antes de ser interceptado en Tucumán. Se busca determinar el origen de la droga y al propietario de la carga.
El fiscal federal Rafael Vehils Ruiz ordenó nuevas medidas de prueba en la causa por el vuelo narco que involucra 470 kilos de cocaína, sustancia que habría estado en Catamarca y luego fue secuestrada en la provincia de Tucumán. Entre las diligencias, se incluye el análisis de los teléfonos celulares secuestrados para identificar al proveedor de la droga, cómo ingresó al circuito de distribución y su destino final, según informó LA GACETA de Tucumán.
Con los seis sospechosos detenidos con prisión preventiva, el otro objetivo central es determinar quién era el propietario de la carga. Para ello, serán clave los resultados de las pericias sobre los teléfonos celulares y el GPS que tenía la camioneta en la que se trasladaba la droga.
La Justicia Federal dictó la prisión preventiva para los seis detenidos, procesados por el delito de transporte de estupefacientes con fines de comercialización, agravado por la participación de tres o más personas. Además, se ordenó un embargo de 5.000 millones de pesos sobre los bienes de los imputados.
Los sospechosos son Marcos Nacif (conductor de la camioneta), Rodrigo “Icha” Chávez (supuesto propietario del vehículo) y Pablo Abraham Pérez (sindicado como responsable de la organización). Los otros tres detenidos son Enrique Santos Catulo, su hijo Ernesto Catulo Chamas y Matías Díaz, quienes podrían estar vinculados con una maniobra de lavado de activos.
El caso se conoció hace un mes, cuando personal de Gendarmería Nacional detuvo una Toyota Hilux que transportaba 470 kilos de cocaína valuados en aproximadamente 2,3 millones de dólares. En la resolución que dispuso los procesamientos, el juez federal José Manuel Díaz Vélez detalló los motivos por los cuales consideró acreditada la participación de cada acusado.
