La Verificación Técnica Vehicular (VTV) es obligatoria en Argentina. Un punto crítico suele pasar desapercibido: el estado del parabrisas. Cualquier fisura puede ser motivo de rechazo.
La Verificación Técnica Vehicular (VTV) es un trámite indispensable para circular en la Argentina, ya que certifica el correcto estado mecánico de los vehículos y controla la emisión de gases contaminantes. Sin embargo, más allá de los sistemas habituales como frenos, neumáticos o suspensión, existe un punto crítico que suele pasar desapercibido: el estado del parabrisas.
De acuerdo con la normativa vigente, el parabrisas debe encontrarse en perfectas condiciones. Cualquier fisura, rajadura, golpe o zona astillada que afecte la visibilidad del conductor es motivo suficiente para rechazar el vehículo en la inspección. Este requisito apunta directamente a la seguridad vial, ya que un campo de visión reducido aumenta significativamente el riesgo de accidentes.
Además del parabrisas, los inspectores también evalúan otros componentes ubicados en la parte frontal del vehículo, como los limpiaparabrisas y el paragolpes, verificando su correcto funcionamiento y estado general. Durante el control, se inspeccionan múltiples aspectos del vehículo, entre ellos:
- Sistema de frenos
- Neumáticos y llantas
- Suspensión y amortiguadores
- Emisión de gases contaminantes
- Cinturones de seguridad
- Apoyacabezas
- Matafuegos y balizas
- Dirección y chasis
Si el vehículo no supera la inspección, el propietario dispone de un plazo de hasta 60 días para realizar las reparaciones necesarias y volver a presentarse sin costo adicional.
En los últimos meses, el Gobierno nacional introdujo modificaciones en los plazos de la VTV: los vehículos 0 km particulares deben realizar la primera verificación a partir de los 5 años desde el patentamiento, mientras que los vehículos con más de 10 años deben renovar la VTV cada 2 años. Además, se habilitó la posibilidad de realizar la revisión en talleres y concesionarios autorizados, no exclusivamente en plantas estatales.
En este contexto, mantener el parabrisas en buen estado ya no es solo una cuestión estética, sino un requisito fundamental para aprobar la VTV y garantizar la seguridad al volante.
