Especialistas alertan sobre un incremento de páginas fraudulentas en Instagram y TikTok que, simulando ser marcas de ropa legítimas, engañan a los usuarios con descuentos irreales para robar su dinero e información personal.
Las redes sociales se han convertido en un canal principal para las compras en línea, pero también en un espacio propicio para estafas digitales. En las últimas semanas, se registró un aumento de publicidades de supuestas marcas de indumentaria que ofrecen precios extremadamente bajos, operaciones que en realidad son fraudulentas.
El mecanismo se repite en plataformas como Instagram y TikTok: anuncios patrocinados con estética profesional, catálogos completos, reseñas positivas e incluso imágenes de locales físicos que aparentan ser reales. Detrás de estas ofertas, sin embargo, no hay una tienda legítima. Muchos usuarios realizan la compra y el producto nunca llega. En otros casos, reciben prendas de calidad muy inferior o completamente distintas a las publicitadas.
El riesgo no es solo económico: los datos personales y bancarios quedan expuestos a los estafadores. El engaño suele utilizar campañas publicitarias dentro del ecosistema de Meta, que redirigen a sitios web falsos diseñados para parecer confiables. Allí, los usuarios ingresan información sensible como nombre, dirección, correo electrónico y datos de pago.
Además, los ciberdelincuentes emplean imágenes generadas o manipuladas con inteligencia artificial para simular locales, etiquetas y productos, lo que dificulta detectar el fraude a simple vista.
Especialistas advierten que, aunque estas estafas son cada vez más sofisticadas, existen señales de alerta: direcciones web sospechosas, falta de información verificable sobre la empresa, métodos de pago poco seguros, descuentos excesivos y fotografías inconsistentes.
El crecimiento de este tipo de fraude está vinculado al funcionamiento de las redes sociales, que combinan entretenimiento, publicidad y compra en un mismo espacio, lo que puede favorecer decisiones impulsivas. A esto se suma la capacidad de segmentar anuncios según intereses, permitiendo a los estafadores apuntar a usuarios más propensos a caer en el engaño.
Frente a este escenario, las recomendaciones son verificar siempre la autenticidad de las tiendas, evitar guardar datos bancarios en sitios desconocidos y priorizar el uso de plataformas de pago seguras para reducir el riesgo.
