La Asamblea de Ancasti por la Vida, la Asamblea del Alto y la Asamblea Friense por el Albigasta rechazaron la iniciativa de la empresa Litios del Norte y sostuvieron que el proyecto pone en riesgo las fuentes de agua de la región.
La Asamblea de Ancasti por la Vida, la Asamblea del Alto y la Asamblea Friense por el Albigasta se declararon en estado de alerta permanente y manifestaron su preocupación por el avance de un proyecto de extracción de litio en la Sierra de Ancasti, al que calificaron como «ilegal e ilegítimo».
En un comunicado conjunto, las organizaciones rechazaron declaraciones de autoridades provinciales que respaldaron la iniciativa minera y afirmaron que no permitirán que la empresa Litios del Norte realice tareas de perforación en la zona.
Las asambleas señalaron expresiones públicas atribuidas al gobernador Raúl Jalil, a la ministra de Minería de la provincia, Teresita Regalado, y a los senadores provinciales Rodolfo Santillán (Ancasti) y Augusto Ojeda (El Alto), a quienes acusaron de «minimizar y avalar» la actividad extractiva en el cordón montañoso. Según las organizaciones, esos posicionamientos no contemplan los riesgos ambientales y sociales que implicaría el asentamiento de la industria en la cuenca.
El colectivo sostuvo que el proyecto pretende explotar el mineral presente en la roca a lo largo de las cabeceras de las cuencas hídricas más importantes del cerro Ancasti. Indicaron que esas fuentes naturales de agua alimentan la producción agrícola-ganadera y el abastecimiento cotidiano de parajes, pueblos y ciudades del este de Catamarca, con extensión hacia zonas limítrofes de Santiago del Estero.
Las asambleas ratificaron su postura de resistencia territorial con consignas como «La Sierra de Ancasti no se toca», «El agua vale más que el litio» y «El agua y la tierra no se negocian». Anticiparon que mantendrán acciones de visibilización para frenar cualquier intento de exploración o perforación que pueda comprometer el equilibrio ecológico y la disponibilidad de agua en la región.
