El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones, conocido como RIGI, otorga ventajas fiscales y garantiza que litigios se diriman en tribunales internacionales. El Gobierno anunció compromisos de inversión por 27.000 millones de dólares en la Semana Argentina de París. El diputado nacional Máximo Kirchner afirmó que si el kirchnerismo recupera el poder auditará los RIGI «uno por uno».
La desconfianza que inspira el sistema argentino es un ingrediente asumido del ser nacional, según se desprende del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). El descrédito alcanzó profundidades tales que fue necesario instituir un sistema de ventajas fiscales para convencer a los inversores de poner dinero en la Argentina, incluso en actividades con rentabilidades altas como la minería y la explotación de hidrocarburos. Además, se lo blindó con el compromiso de que cualquier eventual litigio judicial se dirima en tribunales internacionales.
En el marco de la Semana Argentina de París, el Gobierno anunció compromisos de inversiones por alrededor de 27.000 millones de dólares, casi todas en minería y energía, amparadas o en trámite de ampararse en el régimen. El diputado nacional Máximo Kirchner declaró que si el kirchnerismo recupera el poder auditará los RIGI «uno por uno».
La misma semana en que la comitiva regresaba de Francia con el anuncio, el riesgo país trepó a 655 puntos básicos, su nivel más alto del año. El embajador en París, Ian Sielecki, había atribuido la cosecha a «la seriedad macroeconómica y el magnetismo mundial» del Presidente.
Los 27.000 millones suman anuncios, aprobaciones y promesas de desembolso que se extienden por décadas. Los 23 proyectos aprobados hasta la semana parisina comprometían inversiones por 49.700 millones de dólares. Hasta el primer trimestre del año habían ingresado efectivamente 762 millones netos, poco más del 1,5% de lo comprometido.
El RIGI es también hijo de la desesperación, según el artículo. La magnitud del desprestigio internacional del país se ilustra con un dato doméstico: los argentinos tienen más de 220.000 millones de dólares fuera del sistema financiero nacional, más de cinco veces lo depositado en los bancos locales y más de un cuarto del PBI.
En ese marco se inscriben las recientes declaraciones del diputado nacional Máximo Kirchner. Anunció que, si el kirchnerismo recupera la Presidencia, auditará los RIGI «uno por uno». «Son derechos adquiridos, pero hay que mirarlos uno por uno. No vaya a ser que haya alguno que le hayan dado el RIGI y se da vuelta y vende el proyecto», dijo.
El artículo también menciona declaraciones del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, quien advirtió a los inversores que en caso de llegar el peronismo al poder «lo que sea necesario nacionalizar, lo vamos a nacionalizar, y lo que sea necesario expropiar, vamos a expropiar».
El texto concluye que cada amenaza de auditoría o expropiación encarece el próximo blindaje, y cada blindaje certifica ante el mundo que hacía falta. Es decir: la desconfianza engendra el régimen y el régimen confirma la desconfianza.
