Un estudio de Hábitat para la Humanidad relevó 22 países y señala que 8 de cada 10 inquilinos argentinos recortaron gastos básicos para pagar el alquiler en el último año. Los alquileres subieron entre 400% y 550% hasta agosto, por encima de la inflación general del 335%.
Alcance del informe
Un informe de la organización Hábitat para la Humanidad, que abarcó a 22 países, ubicó a la Argentina al frente del ranking de los que ofrecen peores condiciones habitacionales a sus habitantes. El estudio relevó el comportamiento de los inquilinos durante el último año.
Datos sobre inquilinos
Según el informe, 8 de cada 10 inquilinos en Argentina debieron recortar gastos básicos para poder pagar el alquiler, una proporción que supera el promedio global. Dentro de ese universo, casi 4 de cada 10 encuestados señaló que recortó alimentos y compras esenciales, mientras que un número similar indicó que utilizó sus ahorros. Además, 1 de cada 3 declaró haber aumentado las horas trabajadas para reforzar sus ingresos.
Evolución de precios y marco normativo
La derogación por decreto de la Ley de Alquileres, dispuesta por el gobierno de Javier Milei, fue presentada por el Poder Ejecutivo como una medida para liberar al mercado de distorsiones. De acuerdo con estadísticas oficiales, los alquileres aumentaron entre un 400% y un 550% hasta agosto de este año, mientras que la inflación general fue del 335% en el mismo período.
El informe también menciona el ajuste aplicado por la actual gestión. En ese sentido, el texto sostiene: “El desmantelamiento de la Secretaría de Integración Socio Urbana (SISU) y la suspensión del financiamiento a través del Fondo de Integración Social y Urbana (FISU) han detenido muchos proyectos de mejora en los barrios populares. Para los hogares que ya enfrentan una peor calidad de vivienda y una tenencia insegura, la pérdida de estos programas corre el riesgo de agravar las desigualdades”.
Contexto internacional
El caso de Maricarmen, en España, una mujer que falleció luego de ser desalojada, volvió a situar en la agenda global la crisis de vivienda, definida como la dificultad creciente de millones de personas para acceder a una vivienda digna o para sostenerla sin resignar lo esencial.
El informe concluye que los crecientes costos de la vivienda obligan a reorganizar la economía familiar, con mayor dureza en países como la Argentina. Asimismo, plantea la necesidad de implementar políticas públicas destinadas a garantizar el derecho a la vivienda, que en el país tiene rango constitucional.
