La startup Grondplek, cofundada por Mateo Salvatto, comercializa en el país equipos de la empresa danesa Cobod. La tecnología permite reducir tiempos, costos y residuos en la construcción.
La empresa Grondplek, cofundada por Mateo Salvatto y tres socios, distribuye en la Argentina, Uruguay y Paraguay impresoras 3D de hormigón fabricadas por la compañía danesa Cobod. Según declaró Salvatto en el podcast Experiencia que construye, «una vivienda de 120 m² puede tener la obra gris lista en 48 horas».
La startup, iniciada en 2021, se dedica al desarrollo urbano y rural, estaciones modulares, residencias y construcción corporativa integral. En 2025, la empresa Techint adquirió el primer equipo de este tipo en la región, según afirmó Salvatto.
Características de la máquina
El equipo tiene dimensiones aproximadas de 11 metros por 11 metros y 7 metros de altura. Imprime en concreto: cemento combinado con un 2% de aditivos. El sistema incluye una planta mezcladora compacta, una bomba y una manguera especial que alimenta el cabezal impresor. La estructura se construye capa por capa.
Salvatto sostuvo que las viviendas resultantes son antisísmicas y tienen doble pared con cámara de aire. «No la rompes con nada», declaró. Además, indicó que pueden reducir el costo de mercado en un 30% y que la máquina bombea únicamente el concreto necesario para cada etapa, lo que disminuye el desperdicio de materiales.
Los materiales utilizados son hormigón y aditivos como plastificantes y acelerantes, disponibles en el mercado local. La mezcla se ajusta según la temperatura o las condiciones de la máquina. Durante la impresión se realizan cortes entre capas para permitir el fragüe del material.
La impresora construye solamente la obra gris: estructura, paredes, escaleras, cantero y mesadas. Luego es necesario agregar terminaciones, instalaciones y detalles finales, tareas que requieren mano de obra. «Las terminaciones, la operación y la supervisión de la máquina necesitan al humano», enfatizó Salvatto.
Aplicaciones industriales y limitaciones
La tecnología también puede aplicarse en proyectos de ingeniería civil y minería. Salvatto la describió como «una fábrica de premoldeados portátil» que solo requiere nivelación sobre el terreno para empezar a imprimir. Una de las limitaciones actuales es la altura: el modelo utilizado permite construir edificios de hasta tres plantas. Según el emprendedor, ya existen máquinas con guías horizontales capaces de imprimir en serie.
Origen del proyecto
Salvatto, también cofundador de Asteroid, compañía de tecnología inclusiva, incursionó por primera vez en el sector de la construcción. La idea surgió tras ver un video de una impresora 3D aplicada a la construcción. Junto a sus socios viajaron por Europa y encontraron en Copenhague la máquina de Cobod, empresa que describió como «las Ferrari de las impresoras 3D de hormigón». Lograron convertirse en distribuidores oficiales para Argentina, Uruguay y Paraguay.
Según la web de la empresa, imprimieron más de 500 m² de hormigón y produjeron más de 1400 piezas, con una reducción del 35% en el tiempo de obra gris. Salvatto concluyó: «Quienes estamos en el sector privado tenemos que apostar por el país, hacer crecer a la Argentina y generar empleo».
