La CEO y fundadora de Grupo Mezcla dialogó con Perfil.com sobre sus inicios en la gastronomía, la consolidación de sus proyectos y los desafíos de liderar un holding en Buenos Aires.
Lupe García, CEO y fundadora de Grupo Mezcla, conversó con Perfil.com en el marco de CeoTalks sobre su trayectoria en la gastronomía, desde sus primeros pasos hasta la consolidación de proyectos como Casa Cavia, Orno y Asadero.
García estudió cine y comenzó a trabajar en publicidad. Su ingreso en la gastronomía ocurrió cuando, a los 25 años, empezó a trabajar en La Panadería de Pablo, donde aplicó sus conocimientos en ambientación y dirección de arte. Sobre esa experiencia, declaró: “Me dejaron medio sola con el proyecto y tenía la posibilidad de sacarlo adelante y tener mi propio proyecto a los 27 años, que era buenísimo, o abandonarlo y que quiebre mi primer restaurante”.
La empresaria indicó que uno de los aprendizajes clave fue comprender la gestión administrativa del negocio. “Empecé a trabajar con alguien en administración, que fue la persona que me hizo entender el negocio detrás de la gastronomía”, afirmó.
En relación con la propuesta de Grupo Mezcla, García explicó que hace diez años las ofertas gastronómicas eran mayormente clásicas. “Lo que aportamos nosotros con Cavia fue hacer una cocina internacional, animarse a lo contemporáneo, a lo moderno y a distintas formas de presentar los platos”, sostuvo. La recepción del público fue gradual: “Tuve dos años el restaurante con poca gente, muy pocas reservas, hasta que el mercado terminó aceptando la propuesta”.
Consultada sobre el ADN del grupo, García señaló: “Soy muy exigente con hacer cosas originales, que nada sea copy paste de ningún lado”. También se refirió a las dificultades iniciales como mujer al frente de proyectos gastronómicos. “Al principio yo no tenía ninguna credencial, entonces si me peleaba con alguien yo era la difícil, la histérica y la caprichosa”, declaró.
En cuanto a la formación de equipos, García afirmó que busca personas “que aman lo que hace y que lo hacen porque realmente creen que hay que hacerlo de esa manera”. Además, mencionó que los integrantes de su equipo “están haciendo portfolio” y que algunos han obtenido reconocimientos, como Flavia Arroyo, ganadora del premio a la excelencia de la Guía Michelin.
Respecto de Casa Cavia, García relató que la casona fue un regalo de su padre a su madre para instalar una editorial. “Me llamaron para hacer un pequeño café en la planta baja”, dijo. El proyecto evolucionó hacia un centro cultural que incluye gastronomía, florería y perfumería. “Casa Cavia era un lugar que te atrapaba porque siempre iba a tener contenido distinto más allá del menú”, explicó.
Sobre los planes futuros, García indicó que el crecimiento del grupo se orientará hacia la profundización de los proyectos existentes. “La inversión en arquitectura ya está hecha, crecimos muy rápido y me parece que es trabajar en Asadero, en ver qué puede dar cada uno de los edificios”, señaló. Añadió que Orno podría expandirse a más sucursales, mientras que Casa Cavia y Asadero no se replicarán.
