Mientras la Municipalidad de la Capital alcanzó un acuerdo salarial con el SOEM, los municipios de Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú mantienen conflictos laborales sin resolución.
El acuerdo salarial alcanzado entre la Municipalidad de la Capital y el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) contrasta con la situación en otros municipios de la provincia, donde los reclamos de los trabajadores no han encontrado una salida. En Valle Viejo, el SOEM concretó un paro el lunes y advirtió sobre posibles nuevas medidas de fuerza. En Fray Mamerto Esquiú, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) se declaró en estado de alerta y reclamó respuestas a la gestión de la intendenta Alejandra Benavídez.
Valle Viejo
El conflicto salarial entre el SOEM y el Ejecutivo municipal de Susana Zenteno avanzó a una nueva instancia de protesta. El gremio llevó a cabo el paro anunciado por su Comisión Directiva y ratificó sus reclamos en defensa de los trabajadores municipales.
La medida fue convocada mediante un comunicado en el que la conducción sindical llamó a los empleados a adherir y participar de la jornada de protesta. El sindicato sostuvo que la decisión respondió a la falta de respuestas a sus planteos y reivindicó el paro como una herramienta para expresar la voluntad de los trabajadores.
Durante la jornada, el SOEM dejó abierta la posibilidad de profundizar el plan de lucha si no se producen avances en sus reclamos. La conducción sindical insistió en la necesidad de sostener la organización y participación de los empleados municipales. El conflicto en Valle Viejo continúa abierto y podría sumar nuevas medidas en los próximos días.
Fray Mamerto Esquiú
En Fray Mamerto Esquiú, ATE se declaró en estado de alerta y cuestionó la falta de respuestas de la gestión de Benavídez a los reclamos de los trabajadores municipales.
El gremio recordó que el 10 de abril firmó un acta acuerdo en la que se establecía el compromiso de retomar las negociaciones. Posteriormente, el 8 de julio presentó un petitorio con ocho puntos que, según ATE, fueron definidos de manera unánime por los trabajadores. Al finalizar agosto, la organización sindical aseguró que no había recibido respuestas ni una oferta por parte del Ejecutivo.
Entre los planteos mencionados por ATE se encuentran cuestiones vinculadas con la indumentaria, el salario familiar y la recomposición de los haberes. Desde el gremio sostienen que los ingresos de los empleados municipales no alcanzan para cubrir la canasta básica y cuestionan las prioridades de la gestión.
ATE también difundió cuestionamientos sobre los salarios de la intendenta y de integrantes del gabinete municipal. Según la organización sindical, Benavídez percibe cerca de $4 millones brutos y algunos de sus secretarios rondan los $3 millones.
“Se terminó el tiempo de esperar”, planteó ATE al reclamar la apertura inmediata de la mesa paritaria. La organización sindical sostuvo que el Ejecutivo mantiene un “silencio absoluto” frente al petitorio presentado y advirtió sobre la necesidad de encontrar respuestas para la familia municipal.
Mientras Capital logró encauzar su discusión salarial mediante un acuerdo del 12% con el SOEM, otros municipios mantienen conflictos que parecen lejos de una resolución.
