En la última jornada de testimonios, dos ordenanzas de la escuela donde trabajaba el acusado declararon sobre versiones de toques de manos y cabezas a alumnas. El Tribunal fijó los alegatos y el veredicto para el jueves 20 de agosto.
Este viernes, dos ordenanzas y el padre del imputado declararon en el juicio contra un profesor de Música acusado de cuatro hechos de abuso sexual simple. Con estas tres declaraciones, finalizó la ronda de testigos del debate.
Una de las ordenanzas manifestó que escuchó la versión de que el docente había tocado las manos y las cabezas de algunas estudiantes. Otra ordenanza relató que oyó en la comunidad educativa que se hablaba de que había que “hacerlo echar” al docente porque era un “profe trucho”. Ambas habrían expresado que no vieron nada raro.
El padre del sospechoso sostuvo que la causa judicial fue impulsada por intereses políticos.
El Tribunal fijó un cuarto intermedio hasta el jueves 20 de agosto, día en que se realizarán los alegatos y se conocerá el veredicto.
En la jornada del jueves habían declarado dos directivos de la escuela. La directora habría expresado que una niña dijo que había alumnos molestos porque supuestamente el docente les tocaba las manos y las cabezas, y que en ocasiones los retaba. El supervisor habría señalado que estudiantes manifestaban los presuntos toques y que un niño remarcó que el docente quiso tocar a una alumna por debajo del guardapolvo, aunque una niña desmintió esa circunstancia.
El juicio comenzó el lunes contra el profesor por cuatro hechos de abuso sexual simple en perjuicio de alumnas de una institución educativa provincial donde se desempeñaba desde 2018. Las presuntas víctimas eran menores de edad al momento de los hechos, por lo que sus identidades son preservadas.
El debate está a cargo del Tribunal de la Cámara Penal N° 2, integrado por Luis Guillamondegui, Miguel Ángel Lozano y la jueza subrogante Daniela Barrionuevo. Por el Ministerio Público Fiscal interviene el fiscal Augusto Barros, mientras que las querellas están representadas por Giselle Verónica Saseta y Fernando Contreras. La defensa del acusado está a cargo de Pedro Vélez y Alan Álvarez.
En el arranque del juicio, el imputado declaró y sostuvo que las denuncias en su contra serían consecuencia de un supuesto “ardid político” y vinculó el origen del proceso con un conflicto laboral y diferencias de carácter político.
