Entre el 15 y el 18 de agosto de 1969, unas 400.000 personas asistieron al Festival de Woodstock en una granja de Bethel, Nueva York. El evento, concebido como un espectáculo comercial, superó todas las previsiones y dejó un registro de solidaridad entre los asistentes.
Entre el 15 y el 18 de agosto de 1969, una multitud de jóvenes se congregó en una granja de Bethel, Nueva York, para asistir al Festival de Woodstock. El evento, organizado como un espectáculo comercial, reunió a aproximadamente 400.000 personas, una cifra que superó las expectativas de los organizadores.
Según los informes de la época, faltaron alimentos y servicios médicos, y la lluvia convirtió el terreno en barro, bloqueando los accesos. A pesar de las condiciones adversas, los asistentes compartieron alimentos y agua, y los vecinos de la zona colaboraron llevando provisiones. Voluntarios cocinaron para miles de personas.
El festival contó con la participación de artistas como Richie Havens, Joan Baez, Santana, Creedence Clearwater Revival, Janis Joplin, The Who, Joe Cocker, Crosby, Stills, Nash & Young y Jimi Hendrix, quien cerró el evento interpretando el himno nacional de los Estados Unidos.
Joan Baez cantó embarazada mientras su esposo estaba encarcelado por negarse a ingresar al ejército. Jimi Hendrix, por su parte, ofreció una versión del himno que incluyó efectos sonoros que evocaban sirenas, explosiones y aviones en picada.
El contexto histórico incluye la guerra de Vietnam, el movimiento por los derechos civiles y los asesinatos de Martin Luther King Jr. y Robert F. Kennedy en 1968. En ese año también se produjeron protestas en París, la invasión de Checoslovaquia y el Cordobazo en Argentina.
Tras la finalización del festival, muchos asistentes permanecieron en el lugar para recoger los restos de los días de conciertos. El evento no derivó en una catástrofe, como algunos habían pronosticado.
