La Legislatura de Río Negro sancionó por unanimidad una norma que establece límites al uso de dispositivos digitales personales, inteligencia artificial y tecnologías emergentes en el sistema educativo provincial.
La Legislatura de Río Negro aprobó esta semana por unanimidad la ley de “uso pedagógico, regulado y evaluado de dispositivos digitales personales, inteligencia artificial (IA) y tecnologías emergentes en el sistema educativo”. La iniciativa fue impulsada por la legisladora Roberta Scavo (CC ARI-Cambiemos) y establece límites para el uso de la tecnología en las escuelas, sin prohibirla de manera absoluta.
La norma dispone un abordaje progresivo según la edad de los estudiantes. En el nivel inicial, el uso de dispositivos personales queda restringido durante toda la jornada escolar, con excepciones por motivos de salud, accesibilidad o emergencia, bajo supervisión docente. En el nivel primario, los dispositivos no podrán utilizarse salvo para actividades pedagógicas planificadas y supervisadas por el docente, con comunicación previa a las familias. En el nivel secundario, los alumnos podrán emplear sus dispositivos en clase únicamente cuando el docente lo indique según la planificación pedagógica; fuera del aula, el uso será regulado por los acuerdos escolares de convivencia.
La ley también regula el uso de inteligencia artificial generativa. Su utilización estará prohibida si reemplaza la producción intelectual del estudiante, impide verificar la comprensión de los temas o facilita el plagio. Cuando se autorice su uso, los docentes deberán establecer reglas sobre qué partes del trabajo deben ser de elaboración propia.
Además, se prohíbe grabar, fotografiar o difundir imágenes y audios dentro de las escuelas sin autorización, y utilizar dispositivos para hostigamiento o ciberacoso.
Scavo señaló que la Ley de Educación Nacional N°26.206 establece entre sus fines garantizar una educación de calidad con igualdad de oportunidades y promover el uso responsable de las tecnologías. Advirtió que la velocidad del avance tecnológico, en especial la inteligencia artificial, plantea desafíos que requieren regulaciones provinciales específicas.
La norma se apoya en advertencias de organismos como la Unesco y la OCDE, que asocian el uso intensivo de pantallas sin guía pedagógica con una reducción en la atención y en el rendimiento en lectura y matemáticas.
El Ministerio de Educación y Derechos Humanos provincial deberá realizar relevamientos anuales para medir el impacto de estas restricciones en la comprensión lectora, la concentración y la socialización de los alumnos, y presentar un informe público ante la Legislatura.
La ley da sustento legal al programa “Pausa Digital”, implementado previamente en la provincia para promover un uso responsable de las tecnologías mediante acuerdos de convivencia y criterios pedagógicos, sin prohibir su utilización.
La coordinadora de Innovación e Investigación Educativa, Paula Quezada, afirmó que “no solo los docentes, familias y estudiantes venían solicitando la necesidad de acordar y regular algunas prácticas en función a la tecnología, sino todos otros actores de la sociedad civil”. Agregó que “Pausa Digital llegó para enseñar que la prohibición no es el camino, ni tampoco el guardado de celulares en distintos lugares de las instituciones educativas, sino la posibilidad de tomar esto como un proceso de enseñanza y de aprendizaje en función a la autorregulación”.
Quezada indicó que, tras investigar medidas en otros países, observaron que en los lugares con políticas restrictivas “no solo no pudieron eliminar por completo el uso del celular, sino que se profundizaron algunas desigualdades en función del acceso, de los usos, generando que los estudiantes hagan malos usos de los celulares”. Sostuvo que el uso regulado implica entender que hay momentos donde el celular está permitido para buscar información o trabajar con herramientas digitales, y no está permitido para redes sociales, sacar fotos o “todo lo que puede generar consecuencias en los vínculos y en las convivencias escolares”.
