Iliana Lick y Matías Pourrain fueron detenidos en aeropuertos de Filadelfia y Miami, respectivamente, mientras se disponían a tomar vuelos domésticos. Ambos tenían trámites migratorios pendientes.
Dos ciudadanos argentinos fueron detenidos en aeropuertos de Estados Unidos cuando se disponían a abordar vuelos internos. Los casos ocurrieron en Filadelfia y Miami, y ambos tenían procesos migratorios sin resolver.
El 11 de julio, Iliana Noelí Lick, de 30 años, fue detenida en el aeropuerto de Filadelfia cuando se preparaba para viajar a Kansas City. Según su entorno, Lick había ingresado legalmente al país y tenía pendiente una solicitud migratoria. Trabajaba como niñera y residía en esa ciudad. Tras su detención, la Justicia le concedió la liberación tras el pago de una fianza de 10.000 dólares.
El 8 de agosto, Matías Pourrain, futbolista del Miami United FC, fue detenido en el aeropuerto de Miami cuando se disponía a abordar un vuelo con su equipo hacia Los Ángeles. Su hermano declaró que Pourrain pasó los controles y fue apartado para responder preguntas. El jugador se encontraba en un proceso de asilo, con número de Seguridad Social y permiso de trabajo, y esperaba una entrevista migratoria. Horas después, se comunicó brevemente con su pareja y dijo que estaba en un centro del ICE en Miramar, Florida.
Estos hechos ocurren en el marco de una mayor cooperación entre la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). En mayo de 2025, ambas agencias firmaron un acuerdo que amplió el intercambio de información sobre pasajeros. Bajo la administración de Donald Trump, esos datos se utilizan para identificar a personas con situación migratoria irregular o consideradas deportables.
La TSA dispone de información anticipada de los pasajeros que planean abordar un avión, y esos datos pueden ser contrastados con las bases de las autoridades migratorias. Esta práctica difiere de procedimientos anteriores, cuando el intercambio se limitaba a investigaciones de delitos federales o seguridad. Ahora también puede derivar en procedimientos por infracciones migratorias.
Las autoridades no especificaron si los casos de Lick y Pourrain están vinculados a esta estrategia. Cada situación depende del estatus migratorio particular y de las decisiones del ICE.
