Norma Beatriz Tula (61) fue asesinada el domingo 19 entre las 13 y las 14 en su casa de La Chacarita, antes de la final del Mundial. Su hijo Marcelo Joaquín Tula (22) está detenido e imputado por homicidio doblemente calificado por el vínculo y ensañamiento. La causa pasará a la Fiscalía de Violencia Familiar y de Género.
Los peritos forenses que realizaron la autopsia al cuerpo de Norma Beatriz Tula (61) establecieron que fue asesinada el domingo 19, entre las 13 y las 14, en su casa de La Chacarita, antes de la final por la copa del mundo de fútbol entre Argentina y España.
El horario coincide con la información aportada por Soledad, sobrina y vecina de Norma, quien ese día vio cuando el presunto autor del crimen ingresaba y salía de la casa de su tía.
El único sospechoso detenido es Marcelo Joaquín Tula (22), hijo de Norma, quien el miércoles fue imputado por «homicidio doblemente calificado por el vínculo y por ensañamiento». Según informó el Ministerio Público Fiscal, el agravante es el ensañamiento, no la alevosía como se había informado inicialmente.
La diferencia entre ambas figuras penales es que, mientras la alevosía implica aprovechar o generar una situación de indefensión para matar sin peligro para el agresor, el ensañamiento consiste en aumentar deliberadamente el dolor o el sufrimiento de la víctima antes de causarle la muerte. La reiteración de ataques, como la presencia de múltiples heridas con arma blanca, no constituye por sí sola la agravante de ensañamiento; las pericias deben demostrar que el agresor buscó deliberadamente causar dolor innecesario y que la víctima lo experimentó estando consciente.
La causa de muerte fue «shock hipovolémico agudo, secundario a múltiples heridas con arma blanca en la región cervical anterior del cuello», es decir, desangramiento rápido tras ser acuchillada reiteradamente en la zona frontal de la garganta.
El martes, al ser indagado, el sospechoso optó por no declarar. Cuando se iba a realizar la audiencia de control de detención, debió ser internado en el área de Salud Mental del Hospital San Juan Bautista por una crisis nerviosa, con fuerte custodia policial.
De acuerdo con los testimonios preliminares, no se vinculó al joven con consumo problemático de estupefacientes ni con denuncias previas por violencia intrafamiliar o de género. Sin embargo, desde el entorno familiar de la víctima advirtieron que era violento con su madre, que constantemente le exigía dinero y que «la odiaba».
Otras fuentes explicaron que Tula seguirá hospitalizado hasta ser estabilizado, para luego avanzar con evaluaciones psicológicas y psiquiátricas por parte de peritos del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF). Dichas evaluaciones serán clave para determinar su estado mental al momento del hecho y si comprende la criminalidad de los delitos endilgados.
Finalmente, se informó que la semana que viene, tras la culminación de la feria judicial, el expediente por el femicidio de Norma será remitido a la Fiscalía de Violencia Familiar y de Género, a cargo de Alejandra Antonino.
