El estudio forense determinó que Miguel Antonio Sosa murió por un shock neurogénico provocado por un trauma de cráneo grave tras precipitarse desde una obra en construcción en la ciudad Capital.
La autopsia realizada en la Morgue Judicial confirmó, de manera preliminar, que la causa de muerte del obrero Miguel Antonio Sosa, de 58 años, fue un shock neurogénico por trauma de cráneo grave, producto de una caída de altura. El hecho ocurrió durante la mañana mientras Sosa realizaba tareas de pintura en un edificio en construcción ubicado sobre calle Los Churquis al 400, entre avenida Juan Pablo Vera e Hilario Furque, en la Capital.
De acuerdo con la información recabada, el trabajador se precipitó desde el primer piso de la obra, una altura aproximada de cuatro metros, y falleció en el lugar. Alrededor de las 11, efectivos de la Comisaría Cuarta acudieron tras un llamado al SAE-911. Profesionales del SAME constataron que el hombre no presentaba signos vitales.
Si bien el resultado de la autopsia establece que la muerte fue consecuencia de las lesiones sufridas por la caída, la investigación continúa para determinar qué originó el hecho. Personal de la División Homicidios y peritos de la Dirección General de Criminalística realizaron las tareas correspondientes en la escena.
La causa está a cargo del fiscal de Instrucción en feria del Distrito Oeste, Miguel Sánchez Ruiz, quien ordenó las primeras medidas de prueba y prevé tomar declaración a los otros seis trabajadores que se encontraban en la obra al momento del accidente. Los investigadores buscan reconstruir la mecánica del hecho y establecer si la caída se produjo por un accidente laboral o si existió otra circunstancia. Las actuaciones continúan con la intervención de la Unidad Judicial N.º 4.
