La Confederación General del Trabajo (CGT) anunció dos nuevas movilizaciones, la primera el miércoles 22 de julio y la segunda el viernes 7 de agosto, junto a las dos CTA y la UTEP.
La Confederación General del Trabajo (CGT) definió una nueva movilización para el miércoles 22 de julio, junto a las dos Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina (CTA) y la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), luego de la finalización del Mundial 2026. La principal central obrera también convocó a una marcha para el viernes 7 de agosto, en el Día de San Cayetano, patrono del Trabajo.
El plan de lucha fue definido por los tres gremios durante la reunión que entablaron sus autoridades el pasado martes en la sede central de la CGT. Estuvieron presentes el triunvirato del gremio, conformado por Cristian Jerónimo (Industria del Vidrio); José Sola (Seguro); y Octavo Argüello (Camioneros); Hugo Godoy (CTA – Autónoma) y Roberto Baradel (CTA – Trabajadores).
En el encuentro también se decidió movilizarse «cuando se realice la próxima convocatoria al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM)». Además, informaron que se acordó confluir en la Semana Social, convocada por la Comisión Episcopal, para los días 4, 5 y 6 de septiembre en la ciudad de Córdoba, en el marco de la visita que realizará el papa León XIV durante el mes de noviembre de este año.
Respecto a la idea de realizar un paro general, la CGT adelantó que está en la planificación aunque todavía no se definió una fecha estipulada. La medida estará precedida por protestas sectoriales, como asambleas, manifestaciones y acciones en los medios. Además de la huelga, la central obrera pretende construir una gran marcha federal que reúna a toda la oposición a Javier Milei.
El viernes, la CGT, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores mantuvieron un encuentro con Oliver Röpke, director de la Oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), como parte de su primera visita oficial a la Argentina desde que asumió esa responsabilidad a fines de 2025, y le presentaron un diagnóstico sobre la parálisis del empleo, el deterioro de las condiciones de vida y las consecuencias que, a su entender, generan las reformas laborales impulsadas por el Gobierno nacional.
