La reconocida chef española Samantha Vallejo-Nágera asegura que el error más común al preparar salsa de tomate es corregir la acidez con azúcar, y propone un método alternativo con vino blanco para lograr un sabor más natural y equilibrado.
Lograr una salsa de tomate casera con el sabor justo no siempre es sencillo, pero la reconocida chef española Samantha Vallejo-Nágera aseguró que el error más común en la cocina es intentar corregir la acidez con azúcar. “La salsa de tomate no se equilibra con azúcar; se hace con 50 ml de vino blanco”, afirmó la cocinera, quien propone un método distinto para obtener un resultado más profundo y natural.
Según su explicación, el secreto comienza en la elección de los ingredientes: tomates maduros y carnosos, que aportan dulzor natural sin necesidad de agregados. Además, recomienda pelarlos previamente para lograr una textura más fina. El paso clave llega durante la preparación del sofrito, cuando se incorporan cebolla y ajo salteados lentamente. En ese momento, la chef indica agregar 50 ml de vino blanco, cuyo alcohol se evapora y deja un sabor aromático que equilibra la preparación.
Luego se suman los tomates picados y se cocina todo a fuego lento durante unos 40 a 45 minutos, lo que permite concentrar los sabores y reducir la acidez de forma natural. El resultado, según la especialista, es una salsa espesa, intensa y equilibrada, ideal para acompañar pastas, albóndigas o arroces, sin necesidad de recurrir al azúcar como corrector de sabor.
