Representantes fabriles de diez provincias, incluida Catamarca, elevaron un manifiesto expresando su preocupación por la caída de la actividad y solicitaron medidas urgentes al Gobierno nacional.
Industriales de diez provincias que integran el Norte Grande del país presentaron un manifiesto en el que expresaron su «profunda preocupación» por el escenario productivo y reclamaron al Gobierno nacional la declaración inmediata de la emergencia industrial. El documento fue elaborado por Uninor (Uniones Industriales del Norte Grande).
Según los datos citados en el escrito, la actividad manufacturera a nivel país registra una caída interanual del 8,7%, con un retroceso acumulado del 6% en el primer trimestre del año. A partir de estas cifras, los empresarios advirtieron que la matriz productiva regional está inmersa «en un proceso de marcado deterioro».
El texto aclaró la naturaleza del posicionamiento: «En este contexto, no venimos a pedir prebendas; venimos a declarar al sector industrial en estado de emergencia». Los dirigentes señalaron la vulnerabilidad específica del interior del país, donde el cierre de una fábrica, en la mayoría de los casos, «implica una pérdida irreversible» y no un fenómeno transitorio.
Entre los firmantes del manifiesto figuró Roberto Farías Menéndez, representante de la Unión Industrial de Catamarca, junto a dirigentes de Tucumán, Santiago del Estero, Jujuy, Corrientes, La Rioja, Salta, Chaco, Misiones y Formosa. Alertaron que el escenario actual amenaza la «continuidad operativa y, con ella, miles de puestos de trabajo».
El eje técnico de la demanda se centró en la presión impositiva. El sector sugirió una reducción de cargas y la eliminación de trabas al comercio interprovincial. Además, solicitaron gestiones ante la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) para suspender las ejecuciones de deuda.
