Pase a planta en la Capital: defienden la medida y apuntan a garantizar equilibrio y transparencia

Compartir:

viernes, 27 de marzo de 2026 11:11

En medio del debate generado en el Concejo Deliberante capitalino por el pase a planta permanente de 173 empleados municipales, el concejal Gustavo Aguirre salió a respaldar la medida y cuestionó los planteos de sectores opositores como La Libertad Avanza y PRO.

En diálogo con Radio El Esquiú, el edil consideró que las críticas fueron “ambivalentes”, ya que —según explicó— por un lado se objeta el crecimiento de la planta estatal, pero por otro se cuestiona la precariedad laboral de quienes hoy trabajan bajo el sistema de becas.

“Son dos posturas opuestas desde donde se termina cuestionando la misma medida”, señaló.

Una ordenanza con “equilibrio”

Aguirre remarcó que la decisión del Ejecutivo municipal se apoya en una ordenanza vigente, impulsada durante la actual gestión, que establece un mecanismo progresivo para el ingreso a planta permanente.

Según explicó, la normativa busca equilibrar dos aspectos centrales: el reconocimiento de derechos laborales y la sustentabilidad económica del municipio. En ese sentido, indicó que se fijó como requisito una antigüedad mínima de 10 años para acceder al beneficio.

“El objetivo es dar estabilidad, pero sin poner en riesgo las finanzas municipales ni la prestación de servicios”, sostuvo.

Además, detalló que la ordenanza contempla límites presupuestarios, en línea con la Carta Orgánica, que establece un tope del 67% del presupuesto destinado al pago de salarios. En caso de superarse ese porcentaje, los ingresos se postergan para el año siguiente.

Transparencia y control ciudadano

Otro de los puntos que destacó el concejal fue el mecanismo de transparencia incorporado en la normativa. Según explicó, se publica el listado de trabajadores que cumplen con los requisitos para pasar a planta permanente, lo que habilita instancias de control por parte de la ciudadanía.

“Cualquier persona puede observar si alguien no cumple con las condiciones o si alguien que debería estar no figura. Eso garantiza mayor transparencia en el proceso”, afirmó.

El debate por los 10 años de antigüedad

Consultado sobre el plazo de 10 años, que fue cuestionado por considerarse excesivo, Aguirre aclaró que se trata de una situación distinta a la prevista en el estatuto municipal tradicional, que contemplaba el pase a planta tras seis meses de contratación.

En este caso, explicó, se trata de trabajadores que provienen de distintos programas de becas o planes, con condiciones laborales diversas y sin un encuadre homogéneo.

Son universos distintos. Hay personas que incluso vienen de programas muy antiguos que luego se transformaron en becas. Por eso se necesitó un esquema diferente”, indicó.

En esa línea, sostuvo que el plazo fue definido a partir de estudios técnicos y financieros para evitar un impacto negativo en las arcas municipales.

“Si se hiciera antes, podría comprometer seriamente el funcionamiento del municipio. Es una solución posible, no ideal, pero que intenta contemplar todas las variables”, explicó.

Prioridad para trabajadores becados

Finalmente, Aguirre subrayó que la ordenanza también implica una autolimitación del Ejecutivo, ya que prioriza el ingreso a planta de trabajadores que ya se desempeñan en el municipio bajo el sistema de becas, por sobre nuevas designaciones.

“Se decidió dar prioridad a quienes ya vienen prestando servicios, lo que también habla de una decisión política de ordenar y regularizar la situación laboral”, concluyó.

También puede interesarte