“Si no se reactiva el consumo, si no hay crecimiento, el programa económico no aguanta y esto termina mal”, esta es la reflexión de uno de los empresarios más importantes del país, pero no es el único. No son pocos los hombres de negocios que, sotto voce, plantean su preocupación por la marcha del plan gubernamental.
En este sentido, la Unión Industrial Argentina se reunirá con el ministro de Economía, Luis Caputo, este viernes con el propósito de acercarle propuestas para impulsar la reactivación.
La actividad se estancó en 2025, los niveles de noviembre pasado se encuentran en el mismo nivel que un año atrás y diciembre habría vuelto a caer, según Eco Go. La consultora que dirige Marina Dal Poggetto calcula que el promedio de la economía volvió a crecer 4,1% el año pasado, pero producto del arrastre que dejó 2024.
El último dato sobre utilización de la capacidad instalada en la industria, correspondiente a diciembre último, fue de 53,8%, nivel que resulta inferior al 56,7% registrado doce meses atrás, que ya de por sí era un nivel bajo. En los sectores vinculados a la producción se considera que Caputo es uno de los funcionarios más predispuestos a escuchar sus reclamos.
El plan de la UIA para el Gobierno
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La UIA trabaja un proyecto de ley para reducir impuestos.
Las iniciativas que llevará la central fabril al titular del Palacio de Hacienda incluyen la implementación de un mecanismo conveniente de financiamiento en cuotas con el propósito de estimular el consumo (semejante al Ahora 12, pero sin que implique subsidios estatales).
Entre otras propuestas, también plantearán la implementación de estímulos impositivos para sectores clave como la construcción, dado el efecto multiplicador de esta actividad.
Uno de los problemas que enfrenta la producción es “el elevado peso de los impuestos”, señalan los empresarios. Al respecto, la UIA está trabajando en la elaboración de un proyecto de ley para lograr una baja de la presión tributaria, tanto nacional como provincial.
Los empresarios consideran que aligerar la carga impositiva es fundamental en momentos en que la conducción oficial está dispuesta a seguir abriendo la economía. Y entienden que en este proceso es decisiva la adhesión de las provincias, ya que de poco serviría una baja en los tributos nacionales si se mantiene la elevada y distorsiva carga de los impuestos que se cobran en el interior.
De no avanzarse con esta rebaja en los impuestos, los empresarios argumentan que seguirá habiendo incentivo para que las firmas se trasladen al exterior. Ponen como ejemplo que la intención de desarrollar en la Argentina un polo audiovisual se vio frustrada porque resulta mucho más conveniente filmar en Uruguay o Colombia donde es menor la incidencia de los impuestos
Empresas en problemas
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La industria textil es de las más afectadas por la apertura de la economía.
La preocupación de la UIA responde a los serios problemas que están atravesando no sólo las pequeñas y medianas fábricas, sino también importantes grupos industriales.
En este sentido son conocidos los problemas del sector textil, que afectan al conjunto de las empresas. En esta actividad se argumenta que no es que la producción industrial sea ineficiente, sino que es particularmente golpeada por la presión impositiva al ser una de las cadenas de valor más extendidas. “Por esta razón, explican, en La Salada, donde todo se vende en negro, los precios de la ropa son equiparables a los de los productos chinos”, argumentan.
Otro de los rubros afectados es el siderúrgico, donde hay firmas que, según fuentes del sector, registran una disminución de 50% en las ventas como consecuencia de “la peligrosa combinación de apertura y caída de la demanda”.
En ramas como neumáticos el avance de las importaciones se siente con intensidad, al punto que cálculos privados estiman que los productos provenientes del exterior hoy llegan a representar el 85% del mercado.
El consumo masivo no escapa a este retroceso porque la competencia importada también está desplazando a la oferta nacional.
