jueves, 15 de enero de 2026 10:00
En el ciclo de Moria Casan se presento el detective Claudio De Muscari para hablar de su trabajo con celebridades. El profesional revelo que la gran mayoria de las consultas que recibe estan motivadas por sospechas de infidelidad. Esta entrevista permitio conocer como se manejan los seguimientos en el ambiente de las figuras del espectaculo.
Sobre los costos del servicio, De Muscari detallo que el trabajo de investigacion privada se cobra por jornada diaria. El valor aproximado es de 300 mil pesos por dia, cifra que se ajusta segun la complejidad del caso. Este monto permite financiar la logistica necesaria para obtener las pruebas concretas que los clientes solicitan.
El investigador aseguro que el 90 por ciento de su labor profesional esta enfocada en casos de infidelidad. Su metodo de trabajo consiste principalmente en la recoleccion de evidencias mediante fotografias y filmaciones de los objetivos. El seguimiento suele terminar una vez que se logra documentar el ingreso de la persona a un hotel.
La operatividad de su equipo de trabajo se extiende tanto en Argentina como en diversas ciudades del exterior. Localidades como Miami y Las Vegas han sido escenarios de investigaciones solicitadas por clientes de la farandula. Usualmente, las sospechas comienzan cuando alguno de los integrantes descubre algun mensaje extraño en el telefono celular.
De Muscari tambien compartio observaciones sobre las diferencias de genero al momento de ocultar una relacion paralela. Segun su vision, cuando una mujer engaña a su marido suele hacerlo de una forma casi perfecta. Ademas, el experto aclaro que atiende tanto a parejas recientes como a matrimonios de treinta años.
En el transcurso del programa, el periodista Gustavo Mendez aporto datos sobre casos especificos de figuras muy famosas. Se menciono que Pampita contrato un detective para seguir a Benjamin Vicuña y obtener imagenes comprometedoras. Tambien se hizo referencia a una famosa que habria colocado un AirTag para rastrear a un exentrenador.
