Fernando Villafañe repasó los orígenes del lugar, fundado por sus abuelos y considerado el primer hospedaje y comedor de El Rodeo. Además, la casa fue pionera en contar con alumbrado público, un dato que refleja la relevancia histórica del establecimiento dentro de la comunidad. La fecha del 12 de enero fue tomada como inicio oficial por ser el día en que quedó registrado el primer pasajero en los antiguos libros de alojamiento, documentos que aún se conservan.
Villafañe también recordó uno de los momentos más difíciles de la historia reciente: la crecida de enero de 2014, que afectó seriamente al emprendimiento. Según relató, el amor por el pueblo, el acompañamiento de la gente y la fe fueron claves para reconstruirse y seguir adelante. A más de una década de aquel episodio, destacó que la familia logró no solo recuperarse, sino también consolidarse nuevamente como un punto central de El Rodeo.
En la actualidad, Casa Villafañe ofrece servicios de comedor, panadería artesanal, la primera que tuvo la localidad, y hospedaje con diez habitaciones, además de espacios recreativos para familias. En el plano gastronómico, platos tradicionales como la humita, el locro, las empanadas, las pastas caseras y los asados siguen siendo los más elegidos, junto a clásicas napolitanas con papas fritas que se ganaron un lugar especial entre locales y turistas. A 104 años de su fundación, el lugar continúa siendo sinónimo de tradición, encuentro y cocina regional en Catamarca.
