El nowcast del Centro de Estudios Cuantitativos en Negocios de la UdeSA registra cinco semanas consecutivas de retroceso y triplica las estimaciones de otras consultoras. El Indec difundirá los datos oficiales del período en diciembre.
Un informe elaborado por la Universidad de San Andrés (UdeSA) proyecta una caída del 2,66% del Producto Interno Bruto (PIB) para el tercer trimestre del año, de acuerdo con su indicador nowcast, que combina 29 variables de alta frecuencia. La actualización anterior del mismo indicador había registrado una baja de 2,07%.
El documento, elaborado por el Centro de Estudios Cuantitativos en Negocios de esa casa de estudios, señala que el deterioro observado en las estadísticas oficiales del segundo trimestre se profundizó en las últimas semanas. El nowcast acumula cinco semanas consecutivas de caída.
El resultado negativo se consolidó pese a la mejora parcial de algunos componentes, como los despachos de cemento al mercado interno y los aportes al sistema de seguridad social. En contraste, el rebote esperado del Estimador Mensual de Actividad (EMAE) del Indec tras la fuerte caída de julio fue de 0,1%.
La recesión se define, desde el punto de vista de los economistas, como dos trimestres consecutivos de retroceso del PIB. Entre abril y junio, el Indec estimó una baja de 0,6%. El organismo se encuentra procesando los datos del período julio-septiembre, que estarán disponibles a mediados de diciembre.
Según la UdeSA, su nowcast permite una visión más actualizada porque incorpora semanalmente los datos más recientes. A finales de junio, el indicador había anticipado una caída del PIB de 0,89%, tres décimas porcentuales más que el número final publicado por el Indec en septiembre.
Entre los analistas existe consenso sobre la existencia de la recesión, con matices sobre su profundidad, y sobre la posibilidad de que la tendencia continúe en los próximos meses. Los motivos mencionados incluyen la retracción de la demanda por la caída del poder adquisitivo, la precariedad laboral y el desempleo creciente, la caída de la inversión pública y privada, y la falta de potencia de los rubros beneficiarios del modelo (minería, gas, petróleo, agricultura y bancos) para compensar el derrumbe del resto.
Con otra metodología y menores proporciones, la consultora OJF informó un retroceso de 1,2% para el tercer trimestre en su Índice General de Actividad. En el acumulado entre enero y septiembre, la caída es de 0,3% con relación al mismo período de 2025. El estudio del ex viceministro Orlando Ferreres sostuvo que «la marcha de la actividad se mantuvo prácticamente sin cambios durante septiembre» y que «el deterioro de las perspectivas nos hace considerar que la recuperación de la actividad puede demorarse y ralentizarse».
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza mensualmente el Banco Central, y que congrega a consultoras, casas de estudio y entidades financieras, pronosticó una reducción del PIB de 1% para el tercer trimestre del año. Para la totalidad de 2026, la proyección sobre el crecimiento se redujo a 1,5%. La próxima actualización de la encuesta está prevista para el 5 de noviembre.
El gobierno se debate, según el informe, entre los beneficios que este cuadro puede generar en su lucha contra la inflación, ya que la menor actividad reduce la presión sobre los precios, y el creciente malhumor social por tres años de ajuste. Las encuestas reflejan ese sentimiento de la población y siembran dudas sobre la continuidad de la gestión libertaria después de las elecciones de 2027.
