En un acto realizado el 7 de octubre en la biblioteca de la institución, la CPM hizo entrega de documentación que registra el seguimiento a dirigentes, socios e hinchas desde la década del 40 hasta comienzos del siglo XXI. El club firmó un convenio de cooperación para preservar, investigar y difundir el material.
El Club Atlético Lanús recibió el 7 de octubre, en un acto en su biblioteca, material de archivo de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (DIPPBA) que documenta tareas de espionaje a dirigentes, socios e hinchas. La entrega estuvo a cargo de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM).
Los informes, clasificados como “Estrictamente confidencial y secreto”, abarcan desde la década del 40 hasta comienzos del siglo XXI. Según la CPM, la documentación se incrementó durante la dictadura de 1976-1983, período en el que el seguimiento se centró en Rubén Esteban, Víctor Galuz, César Canay, Oscar Borzi y Roberto Olivestre. No se hallaron datos sobre Rodolfo Ortíz y Oscar Alomo, otros dos de los siete hinchas desaparecidos desde esa época.
“A partir de esta acción tan necesaria, Lanús se transformó en la primera entidad de fútbol del país que firma un convenio de cooperación con la CPM para implementar trabajos conjuntos vinculados con la preservación, investigación y difusión de estos materiales sobre la historia reciente”, declaró Silvia Salcedo, integrante de la Subcomisión de Derechos Humanos del club.
Salcedo encabezó la exposición y entrega del material junto a María Elena Saraví (coordinadora de la CPM), el sindicalista de ATE Víctor de Gennaro, Nicolás Russo (presidente del club), Marcos Bernachea (director del museo) y Viviana Losada, directora municipal de Derechos Humanos.
La CPM propuso aplicar el programa “Jóvenes por la Memoria” entre los 1.116 alumnos de los niveles Inicial, primario, secundario y Profesorados de Educación Física de la escuela del club y los 60 adolescentes de las divisiones Inferiores que viven en la pensión. El club dio su anuencia.
Meses antes, familiares, dirigentes e hinchas homenajearon a los desaparecidos del club mediante la asignación de sus nombres a siete butacas de la Platea Central del estadio Néstor Díaz Pérez. El mismo gesto se extendió a los nueve soldados lanusenses fallecidos en 1982 en la Guerra de Malvinas. Para el año próximo está prevista la entrega a los familiares de los desaparecidos de los carnés de papel que se extendían a los asociados en los años 70.
Patricia Olivestre, hija de Roberto Olivestre, recordó: “Los informes que nos entregaron confirman la larga serie de rechazos que tuvieron las presentaciones de hábeas corpus ante las comisarías bonaerenses para que nos informaran lo que hicieron con mi papá. ‘Acá no estuvo’ fue siempre la respuesta que nos dieron”. Tenía 6 años cuando vio por última vez a su padre, la madrugada del 30 de julio de 1976, en su casa de Villa Caraza, cuando hombres de civil sin identificarse se lo llevaron en un Ford Falcon sin patentes.
Patricia Olivestre también valoró la tarea del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que en 2009 identificó los restos de su padre en el cementerio de Derqui, partido de Pilar. Un año después, el EAAF recuperó vestigios de Rodolfo Ortíz en una fosa común del cementerio de Avellaneda.
