El canciller Pablo Quirno se refirió al planteo formal de Estados Unidos para disolver el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C-24) y afirmó que la iniciativa «no impacta» en el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
El canciller Pablo Quirno afirmó que la posible disolución del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C-24), impulsada por Estados Unidos, «no impacta» en el reclamo argentino por las Islas Malvinas. En declaraciones a Radio Mitre, el funcionario sostuvo que el pedido de la Casa Blanca es «una propuesta sobre un esquema para eliminar burocratización de ciertos comités» y que «de ninguna manera va en detrimento del reclamo argentino por Malvinas».
«Pero eso no quiere decir que eso vaya a suceder, ni que Argentina va a cambiar su reclamo. Entonces esto es una cuestión meramente formal que no impacta lo que es el reclamo argentino», agregó Quirno.
El planteo fue presentado el 15 de octubre por la representante estadounidense Tammy Bruce durante una sesión de la Cuarta Comisión de la Asamblea General de la ONU. La delegación norteamericana argumentó que el comité «dejó de cumplir su propósito original» y cuestionó que continúe revisando las mismas cuestiones cada año, pese a que más de 80 antiguas colonias se incorporaron como Estados miembros. También objetó los gastos de funcionamiento y calificó los viajes anuales a destinos del Caribe y el Pacífico Sur como un «desperdicio de tiempo y recursos». La representante mencionó que Puerto Rico fue retirado de la lista de Territorios No Autónomos en 1953, pero el organismo continúa realizando reuniones anuales sobre la isla.
El C-24 fue creado en 1961 y analiza la situación de 17 territorios no autónomos, entre ellos las Malvinas, el Sáhara Occidental, Gibraltar, Nueva Caledonia, Guam y la Polinesia Francesa. El Reino Unido administra diez de esos territorios.
En junio pasado, durante la reunión anual del comité, Quirno denunció la «militarización» británica y la «explotación unilateral de los recursos naturales» en las islas, y reclamó que Londres retome el diálogo directo con Buenos Aires. La iniciativa estadounidense se conoció en un momento de tensión entre la Argentina y el Reino Unido por el avance de la explotación petrolera en el archipiélago, incluido el proyecto Sea Lion.
El pedido de Washington no implica que el organismo haya sido disuelto. Para que deje de funcionar, la Asamblea General de la ONU debe adoptar las decisiones correspondientes sobre su mandato. Por el momento, la presentación estadounidense constituye una propuesta que abre un interrogante sobre la continuidad de un foro en el que la Argentina busca respaldo internacional para que se reanuden las negociaciones por la soberanía de las islas.
