La cuota inicial del Programa Progresar fue fijada en $35.000 en septiembre de 2024 y no se actualizó hasta 2026, según la normativa. Los beneficiarios reciben inicialmente $28.000, equivalentes al 80% del total, mientras el 20% restante queda retenido hasta cumplir las certificaciones académicas.
La cuota del Programa Progresar fue establecida en $35.000 en septiembre de 2024 y se mantuvo sin actualización nominal hasta 2026, de acuerdo con la normativa que regula el beneficio. Los beneficiarios reciben inicialmente $28.000, correspondientes al 80% del monto total, mientras que el 20% restante queda retenido hasta el cumplimiento de las certificaciones y condiciones académicas.
Entre septiembre de 2024 y 2026 transcurrieron 25 meses sin que el monto nominal de la beca fuera actualizado. En ese período, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) registró una inflación del 3,5% en septiembre de 2024, mes en que se fijó el monto, y una inflación interanual del 33% con una variación mensual del 1,9% en septiembre de 2026.
El reglamento del Progresar establece que el programa tiene como objetivo apoyar la reincorporación, permanencia y finalización de la educación obligatoria y promover el acceso y la continuidad en la educación superior.
En abril de 2024, el Gobierno nacional creó el Programa Volver al Trabajo como reemplazo del Programa de Inclusión Laboral y transfirió hacia allí a beneficiarios provenientes del Potenciar Trabajo. El objetivo declarado era desarrollar competencias sociolaborales, mejorar la empleabilidad y facilitar la inserción en el mercado laboral formal. La herramienta contemplaba orientación laboral, intermediación, capacitación, certificación de competencias, prácticas formativas, entrenamiento laboral y mecanismos de promoción del empleo registrado.
La asignación económica del Volver al Trabajo quedó establecida en $78.000 mensuales como suma fija. La resolución dispuso una duración de 24 meses. El Gobierno anunció oficialmente en abril de 2026 la finalización del programa después de los dos años previstos. La última cuota fue liquidada ese mes y el programa fue reconvertido hacia un esquema de vouchers destinado a cursos de oficios y formación profesional.
Ambos programas comparten una característica: la transferencia económica se mantuvo fija durante su vigencia. La discusión planteada por especialistas y beneficiarios gira en torno a qué resultados producen estos programas, cuánto cuestan y cuánto acompañan a las personas que dependen de ellos.
