Los remanentes del huracán Polo mantendrán entre el martes 29 de septiembre y el viernes 2 de octubre una amenaza de lluvias intensas e inundaciones repentinas en partes del Suroeste, las Llanuras del Sur y Texas, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) y el Servicio Meteorológico Nacional (NWS).
Los remanentes del huracán Polo mantendrán entre el martes 29 de septiembre y el viernes 2 de octubre una amenaza de lluvias intensas e inundaciones repentinas en partes del Suroeste, las Llanuras del Sur y Texas. El riesgo inicial abarca Arizona, Nuevo México, Colorado, Kansas y los Panhandles de Texas y Oklahoma, mientras que el área de Dallas-Fort Worth quedará bajo vigilancia por inundación desde la tarde del miércoles 30 de septiembre.
El fenómeno responde a la interacción entre la humedad tropical de Polo y una baja aislada en altura que se profundiza sobre la región de Four Corners. Según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC), esa combinación favorecerá tormentas con lluvias intensas, posibles crecidas repentinas y ráfagas de viento en el Suroeste y las Llanuras del Sur hasta comienzos del miércoles 30 de septiembre.
Polo tocó tierra cerca de Las Barrancas, en Baja California Sur, hacia las 06:00 UTC del martes 29 de septiembre, luego de haber impactado la zona durante las últimas horas del lunes 28 de septiembre en horario local. El ciclón comenzó a debilitarse sobre México, aunque su circulación remanente conserva humedad suficiente para afectar a sectores de Estados Unidos durante la semana.
¿Qué estados tendrán riesgo de inundaciones por los remanentes del huracán Polo?
Las precipitaciones más persistentes se esperan el martes 29 de septiembre en partes de Arizona, Nuevo México, Colorado, Kansas y el oeste de Texas. También existe riesgo en los Panhandles de Texas y Oklahoma, donde la humedad tropical puede coincidir con tormentas asociadas a una perturbación atmosférica en altura. De acuerdo con The Weather Channel, el alcance de la humedad podría extenderse hacia Minnesota, aunque el mayor peligro de inundaciones repentinas se concentrará inicialmente en el Suroeste y las Llanuras del Sur.
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, conocido como NWS, mantiene vigilancias por inundación en sectores del sudeste de Nuevo México y el oeste de Texas hasta la mañana del miércoles 30 de septiembre. Las áreas incluidas comprenden partes de los condados de Eddy y Lea, en Nuevo México, así como zonas montañosas y desérticas del oeste texano.
La vigilancia contempla la posibilidad de que se produzcan inundaciones en cauces menores, arroyos, sectores bajos, zonas urbanas con drenaje limitado y rutas expuestas a acumulaciones de agua. El NWS precisó que las lluvias de la semana anterior dejaron suelos saturados en partes de la región, una condición que puede aumentar la escorrentía cuando las tormentas descargan grandes volúmenes de agua en poco tiempo.
En la zona de Carlsbad, al sudeste de Nuevo México, el pronóstico oficial contempla lluvias y tormentas durante el martes 29 de septiembre, con una probabilidad de precipitación del 80%. La oficina local del NWS también prevé ráfagas de hasta 48 km/h durante la noche, cuando la influencia de la humedad tropical se combine con el sistema en altura que cruza el área.
¿Cuándo lloverá en Texas y Dallas-Fort Worth?
El riesgo de lluvias fuertes se desplazará hacia Texas entre el miércoles 30 de septiembre y el viernes 2 de octubre. El área metropolitana de Dallas-Fort Worth tiene una vigilancia por inundación programada desde las 16:00 del miércoles hasta las 13:00 del jueves 1 de octubre, de acuerdo con el pronóstico difundido por el NWS para el norte del estado.
El pronóstico oficial prevé tormentas desde la noche del miércoles, seguidas por lluvias y tormentas durante el jueves. La probabilidad de precipitaciones para esa jornada llega al 100% en sectores cercanos a Dallas. Para el viernes 2 de octubre, el pronóstico mantiene una probabilidad del 80% de lluvias y tormentas, aunque la distribución de los acumulados dependerá de la ubicación y la persistencia de cada núcleo de tormenta.
The Weather Channel anticipa que la amenaza se extenderá desde Texas hacia partes de las Llanuras, el Medio Oeste y los Grandes Lagos durante la segunda mitad de la semana. El medio sitúa el riesgo más alto para el área de Dallas y el centro de Texas entre el miércoles 30 de septiembre y el jueves 1 de octubre, antes de un desplazamiento hacia el noreste.
El NWS de Midland/Odessa señaló que el oeste de Texas y el sudeste de Nuevo México podrían recibir entre 25 y 50 milímetros de lluvia en algunos sectores, con cantidades mayores de forma aislada. La oficina meteorológica indicó que las mayores probabilidades de precipitaciones intensas se concentran en las llanuras del sudeste de Nuevo México y en la cuenca del Pérmico, una zona petrolera del oeste texano.
¿Por qué los remanentes de Polo pueden provocar inundaciones repentinas?
El NHC informó que la circulación remanente de Polo podría interactuar entre el martes y el miércoles con una baja aislada sobre Four Corners. Esa interacción favorece el transporte de humedad desde el Pacífico hacia el interior de Estados Unidos y puede sostener varias rondas de lluvias y tormentas sobre una misma zona.
Las inundaciones repentinas pueden producirse incluso en lugares donde el acumulado total de lluvia no parece excepcional, si la precipitación cae con intensidad sobre terrenos secos, compactados o ya saturados. En zonas áridas del Suroeste, el agua puede escurrir con rapidez por cauces, caminos y áreas urbanas. En regiones que recibieron lluvias recientes, el suelo pierde capacidad para absorber nuevos aportes.
El NWS explicó que una vigilancia por inundación indica que las condiciones son favorables para que se produzcan anegamientos o crecidas, pero no significa que el fenómeno ya esté ocurriendo. Una alerta de inundación repentina, en cambio, se emite cuando las autoridades detectan que el evento está en curso o que resulta inminente a partir de los registros de radar, las tasas de lluvia y las observaciones sobre el terreno.
¿Rachel afectará a Texas y al Medio Oeste de Estados Unidos?
La tormenta tropical Rachel se encontraba el martes 29 de septiembre frente a la costa sudoeste de México, con vientos máximos sostenidos de 95 km/h. El NHC prevé que el ciclón se fortalezca hasta alcanzar la categoría de huracán durante los próximos días, aunque su centro permanecería mar adentro y avanzaría en paralelo a la costa mexicana.
Los efectos directos confirmados de Rachel se concentran en Guerrero, Michoacán y Colima. El NHC prevé entre 76 y 152 milímetros de lluvia en áreas costeras de esos estados, con acumulados aislados de hasta 203 milímetros. El organismo alertó sobre posibles inundaciones y deslizamientos de tierra en zonas montañosas o de pendiente.
Los pronósticos oficiales consultados no atribuyen a Rachel un aporte directo a la amenaza de lluvias prevista para Texas, las Llanuras o el Medio Oeste. La situación en Estados Unidos está vinculada, según el NHC y el NWS, con los remanentes de Polo y la evolución de la baja atmosférica sobre el Suroeste.
Qué deben seguir los residentes hasta el viernes 2 de octubre
Las autoridades meteorológicas recomiendan que los residentes de las zonas bajo vigilancia consulten los avisos locales, en especial quienes viven cerca de arroyos, cauces secos, áreas bajas y caminos que suelen anegarse. El NWS advierte que una alerta de inundación repentina requiere medidas inmediatas, como evitar los desplazamientos por rutas cubiertas de agua y buscar zonas más elevadas si existe riesgo de crecida.
Entre el martes 29 de septiembre y el viernes 2 de octubre, los mapas de vigilancia podrían cambiar según la ubicación final de las tormentas, la velocidad de avance del sistema y los acumulados que se registren en cada región. Las actualizaciones del NWS y del NHC permitirán precisar qué áreas continúan bajo riesgo y cuáles podrían recibir nuevas alertas durante el avance de la semana.
