El fiscal Laureano Palacios y el abogado querellante Armando Medina Walther solicitaron que la causa por la agresión a Ricardo Paucará avance a juicio sin demoras, y respaldaron a la jueza Cecilia Mas Saadi frente a la recusación presentada por las defensas de los policías imputados.
El fiscal de Instrucción Nº 2, Laureano Palacios, y el abogado querellante, Armando Medina Walther, manifestaron en la audiencia realizada en el Juzgado de Control de Garantías Nº 2, a cargo de la jueza Cecilia Mas Saadi, que la causa por la agresión sufrida por Ricardo Miguel Paucará debe llegar a debate «lo antes posible». Ambos respaldaron a la magistrada y consideraron que debe continuar con su intervención en el expediente.
Palacios señaló que para respetar el plazo razonable y evitar la prescripción de las actuaciones judiciales, corresponde elevar la causa a juicio «lo antes posible». Sostuvo que no se violentó el plazo razonable por tratarse de una causa compleja, con pluralidad de imputados y de delitos. Respecto de la recusación de la jueza, indicó que no existe una causal válida para efectuarla y que el planteo debe ser tratado por la Cámara de Apelaciones en lo Penal y de Exhortos. También hizo énfasis en que desde el Ministerio Público Fiscal se intentó lograr la reconstrucción histórica del hecho, con el objetivo de preservar el derecho de defensa y sin asignarle un valor negativo o perjudicial para los imputados.
Medina Walther, por la querella, afirmó que Paucará sufre traumas desde el momento del hecho, no por el trámite de la causa. Expresó su desacuerdo con la recusación planteada por las defensas de los policías, porque a su criterio no existió adelanto de opinión. Además, señaló que existió inteligencia policial previa a la persecución y detención de Paucará. Según explicó, los hermanos de la víctima y el remisero que los transportaba declararon haber visto, antes del hecho, un móvil policial en las inmediaciones del lugar de trabajo de los hermanos Paucará y luego desplazándose detrás del remís. En cuanto a la nulidad de la elevación a juicio, sostuvo que los hechos nunca cambiaron y que las modificaciones en la plataforma fáctica no alteraron la esencia de los hechos imputados, por lo que no existió vulneración de los derechos de los imputados.
La jueza Mas Saadi resolvió declarar la nulidad del requerimiento de elevación a juicio presentado por el fiscal Palacios. A partir de ese fallo, las actuaciones retornarán a la fiscalía interviniente, que tendrá un plazo de 15 días para subsanar los defectos formales detectados en la pieza acusatoria. La decisión se tomó tras una audiencia de oposición en la que los abogados defensores de los efectivos, Pedro Vélez y Luciano Rojas, solicitaron el sobreseimiento de los cinco policías y recusaron a la jueza, argumentando que habría adelantado opinión en resoluciones previas al sostener que la causa debía ir a debate oral.
El expediente investiga la agresión sufrida por Paucará el 20 de julio de 2015, cuando el automóvil de alquiler en el que circulaba fue interceptado en la esquina de Salta y Chacabuco. Según la acusación fiscal, los policías Cristian Raúl López, Lucas Ezequiel Valdez, Julio César Ponce y Juan Marcelo Picón hicieron descender a la víctima y la trasladaron sin orden judicial a la Comisaría Décima, donde permaneció privada de su libertad hasta el día siguiente. En la seccional, se sumó la intervención del efectivo Carlos Eduardo Romero Luján. De acuerdo con el escrito, los uniformados se cubrieron los rostros y sometieron a la víctima a torturas físicas y psicológicas mientras se encontraba esposada, obligándola a arrodillarse para propinarle golpes y azotes con cinturones en la planta de los pies. Las lesiones requirieron cirugías abdominales con resección intestinal, provocando una incapacidad médica de hasta 60 días y secuelas psicológicas permanentes.
Actualmente, López, Valdez, Ponce y Picón están imputados como coautores de privación ilegítima de la libertad agravada por abuso funcional en concurso real con vejaciones y lesiones graves. Romero Luján figura acusado como coautor de vejaciones y lesiones graves.
