El 6 de mayo de 2019, Norma Beatriz Tula escribió una carta a su hijo Marcelo Joaquín Tula, con motivo de su cumpleaños. El contenido se difundió tras conocerse el informe del Cuerpo Interdisciplinario Forense sobre el caso.
El 6 de mayo de 2019, Marcelo Joaquín Tula (22) cumplió 15 años y su madre, Norma Beatriz Tula (63), le escribió una carta. El contenido de la misiva se conoció ayer, junto con el resultado de la junta interdisciplinaria realizada por el Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF).
En la carta, Norma expresó: “Hoy es un día especial para vos porque es tu cumple, pero más especial fue para mí porque un día como hoy Dios decidió que yo te ayude a nacer. Y no solo eso, el hecho de darte la vida, sino de lavarte, alimentarte, darte un espacio digno, un techo, te resguardé del frío, darte abrazos, besos que muchas veces son rechazados”.
También escribió: “¡Por qué sos así! Caprichoso y mal aprendido. Yo no te enseñé a fumar, te dije que eso te iba a hacer daño, pero estás dispuesto a no escucharme. Me siento una mamá fracasada. Te doy mi amor en cada cosa que haga para vos y siento tanto dolor en mi alma que lo único que le pido a Dios es que me tenga a su lado”.
Norma agregó: “Me enseñaste a sentir vergüenza ajena. El día de mi cumple es 10 de marzo. Ojalá algún día te des cuenta que en la escuela se aprenden los valores, vos ya te olvidaste. Estudiá, aplicá lo que estudiás”.
En el cierre de la carta, señaló: “Un camino torcido no te lleva a ningún lado. Por favor no pierdas el tiempo, el tiempo perdido no se recupera jamás. Perdón por ser tan poca cosa para vos. Ni viva ni muerta voy a dejar de ser tu mamá”.
Según la investigación, el homicidio de Norma ocurrió el 19 de julio de este año, entre las 13 y 14, en el domicilio que compartía con su hijo, ubicado en calle Carlos de la Vega, en el barrio La Chacarita de la Capital. En el interior de la vivienda se produjo una discusión entre ambos, seguida de un forcejeo en una habitación utilizada como depósito. Allí, el hijo redujo a Norma, quien quedó tirada en el suelo.
De acuerdo con la pesquisa, Marcelo Joaquín aplicó a Norma aproximadamente 23 puntazos con un cuchillo tipo Tramontina en la cara y los hombros, y otras 24 puñaladas en la zona del cuello, lo que provocó su muerte. La Fiscalía indicó que luego introdujo un caño metálico en la boca de la víctima, un palo de escoba en el recto y otro caño en la cabeza.
Tras el ataque, el acusado se lavó las manos en el baño, se sacó la campera, la dejó colgada en una silla y se retiró de la vivienda. Posteriormente, se dirigió a la Catedral Basílica, en el centro, desde donde envió un mensaje por WhatsApp a un conocido para que lo buscara. Ese día vestía una remera blanca con letras rojas con la leyenda “Strange sense”, que en inglés significa “extraña sensación” o “extraño sentido”.
La Fiscalía sostuvo que Marcelo Joaquín tuvo intención de causar la muerte de su madre “de una forma cruel y desalmada”.
