La defensa de Nilson Héctor Alfredo Frías y Rodrigo Frías presentó un recurso de casación ante la Corte de Justicia de Catamarca para solicitar la nulidad del juicio por jurados que los declaró culpables de abuso sexual con acceso carnal agravado. El tribunal deberá resolver la impugnación.
La defensa de Nilson Héctor Alfredo Frías y Rodrigo Frías, tío y sobrino, presentó un recurso de casación ante la Corte de Justicia de Catamarca solicitando la nulidad del juicio por jurados que los declaró culpables del delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado por resultar un grave daño en la salud física de la víctima y por haber sido cometido por dos o más personas en calidad de coautores”.
El hecho ocurrió en noviembre de 2024 en un motel ubicado en el departamento Valle Viejo. La fiscal especializada en Violencia Familiar y de Género imputó a ambos acusados y llevó la causa a juicio. Los dos llegaron al debate privados de la libertad. El expediente fue remitido a la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) del Poder Judicial para la realización de un juicio por jurados.
En junio de 2025, un jurado integrado por 12 vecinos los halló culpables. En la audiencia de cesura de pena, el fiscal de Cámara Augusto Barros solicitó una pena de 15 años para el tío y de 13 para el sobrino. La querella, representada por los abogados Sebastián Ibáñez y Bruno Jerez, pidió 18 años para ambos.
El juez director Luis Guillamondegui impuso una condena de 14 años de prisión para Nilson Héctor Alfredo Frías y de 12 años para Rodrigo Frías. En los fundamentos, el magistrado señaló que Nilson Frías “tuvo un rol determinante, a partir de su conocimiento previo de la víctima, aprovechándose de la confianza que le reportaba ese vínculo y el saber de ciertos rasgos de su personalidad”. También indicó que ambos acusados sacaron provecho del “relajamiento de los resguardos de la joven ocasionado por la ingesta previa de alcohol”. El juez calificó la actitud como “impulsada por motivos totalmente ruines y despreciables, tendientes a satisfacer, egoístamente, sus apetitos sexuales”.
Como consecuencia de la agresión, la víctima fue trasladada en código rojo a un centro de salud, donde debió ser intervenida quirúrgicamente y recibió controles posteriores. Peritos señalaron secuelas en su salud mental, como dificultades para dormir, retraimiento social e ideación suicida.
La defensa presentó el recurso de casación ante la Corte de Justicia de Catamarca. La Sala Penal del tribunal deberá resolver la impugnación.
