El exministro de Interior y Transporte declaró ante el Tribunal Oral Federal 7 en el marco del juicio por la causa Cuadernos. Sostuvo que durante su gestión no recibió pedidos para favorecer a empresas y que ningún empresario le mencionó sobornos.
El exministro de Interior y Transporte del gobierno de Cristina Kirchner, Florencio Randazzo, declaró este martes como testigo ante el Tribunal Oral Federal 7, en el marco del juicio por la causa Cuadernos. Durante su testimonio, que duró casi dos horas, afirmó que “jamás” recibió instrucciones para favorecer a alguna empresa en relación al pago de subsidios y que ningún empresario le habló de sobornos.
Antes de ingresar a la sala de audiencias, Randazzo declaró a la prensa que concurrió “como testigo porque como ustedes saben los propios empresarios de transporte dijeron que cuando asumí, 4 meses después de la Tragedia de Once, con mi gestión, se terminó la joda”. Agregó: “Yo soy de los que cree, y de los que ha demostrado, que se puede gestionar con transparencia y honestidad. Y de ese modo mejorar la vida de la gente”.
En sus declaraciones iniciales, también expresó: “Espero que mi testimonio sea útil para la Justicia y que se pueda llegar a la verdad en esta causa, pero también es muy importante que la justicia llegue a fondo en todas las causas que se investigan presuntos hechos de corrupción, porque la corrupción y la falta de soluciones concretas para la gente es lo que ha distanciado tanto a la política de la sociedad”.
Durante su declaración ante los jueces Enrique Méndez Signori, Germán Castelli y Fernando Canero, Randazzo explicó que asumió en la función pública nacional en 2007, con el gobierno de Cristina Kirchner, y que su trato era “directo” con ella. Recordó que, a raíz de la tragedia del tren de Once, la entonces Presidenta resolvió que Transporte pasara bajo su órbita.
El exfuncionario respondió que “jamás” le pidieron durante su gestión favorecer a alguna empresa en relación al pago de subsidios y que ningún empresario le habló de algún pedido de soborno. Explicó que hace una década no ve a la ex presidenta. Durante su testimonio, hizo un repaso de las medidas tomadas para garantizar transparencia, como la implementación de la tarjeta SUBE y una página web para el seguimiento detallado de la gestión, por ejemplo, en el pago de subsidios.
Randazzo fue convocado a pedido de la fiscalía, en una etapa del debate oral donde se analiza el rol de algunos exfuncionarios acusados en relación con empresarios concesionarios de servicios públicos que recibieron subsidios y que están sospechados del presunto pago de sobornos. El juicio, que tiene como principal acusada a Cristina Kirchner, se desarrolla ante el Tribunal Oral Federal 7 en los tribunales del barrio porteño de Retiro.
