Colegios farmacéuticos, entidades médicas y sindicatos del sector sanitario expresaron reparos al proyecto de la Ley Hojarasca que propone la venta digital de medicamentos con envío a domicilio y la comercialización de fármacos de venta libre fuera de las farmacias.
Varios de los proyectos desregulatorios impulsados por el ministro Federico Sturzenegger en el marco de la denominada Ley Hojarasca han generado cuestionamientos entre integrantes de los sectores que se pretende desregular. Colegios farmacéuticos, entidades médicas, organizaciones profesionales y sindicatos vinculados a la actividad sanitaria expresaron reparos al proyecto que propone una amplia desregulación de la comercialización de medicamentos.
La iniciativa contempla la habilitación de la venta digital con envío a domicilio bajo determinadas condiciones y la posibilidad de comercializar medicamentos de venta libre fuera de las farmacias.
Especialistas sostienen que la propuesta refleja una mirada comercial sobre un asunto que requiere una perspectiva sanitaria. Indicaron que los medicamentos de venta libre no son productos inocuos, ya que analgésicos y antiinflamatorios de uso frecuente pueden ocasionar lesiones hepáticas, renales, gastrointestinales o cardiovasculares cuando se consumen en dosis inadecuadas o durante períodos prolongados. Señalaron que su expendio no debe equipararse al de cualquier otro artículo de consumo masivo, sino permanecer bajo la supervisión de profesionales con formación específica para orientar al paciente, advertir sobre interacciones medicamentosas y desalentar usos indebidos.
Otra advertencia de los especialistas es que los comercios no especializados difícilmente cuenten con la infraestructura necesaria para garantizar la correcta conservación de los medicamentos ni dispongan de personal capacitado para detectar anomalías o brindar asesoramiento responsable. Afirmaron que la expansión de la venta digital masiva y del expendio en establecimientos ajenos al circuito farmacéutico incrementaría el riesgo de circulación de medicamentos vencidos, adulterados o robados.
El Gobierno sostiene que una mayor apertura del mercado favorecerá la competencia y reducirá los precios para los consumidores. Quienes conocen el funcionamiento de la cadena farmacéutica objetan esa premisa y señalan que la formación de precios se encuentra concentrada en los laboratorios fabricantes, y que las farmacias poseen escasa capacidad para incidir en los valores finales.
Diversos fallos judiciales suspendieron la aplicación de aspectos centrales de la desregulación farmacéutica incorporada en el DNU 70/2023, al considerar que existían fundamentos para revisar su impacto sobre la salud pública y el ejercicio profesional. La Ley Hojarasca retoma aquella orientación y profundiza varios de sus postulados.
