El ex futbolista catamarqueño Ezequiel ‘Pocho’ Lavezzi brindó una entrevista íntima en la que relató su batalla contra las adicciones tras el retiro y cómo su hijo fue clave para buscar ayuda.
Ezequiel Lavezzi, oriundo de Villa Gobernador Gálvez pero con fuertes vínculos en Catamarca, abrió su corazón en una charla con Migue Granados en el programa Olga. El ex delantero de la selección argentina y de clubes como Napoli y PSG contó los momentos más difíciles que atravesó después de colgar los botines.
Durante la entrevista, Lavezzi recordó sus orígenes y el contexto de su barrio: “Hubo muchos chicos de mi edad que el barrio se los comió. Tengo muchos amigos que se murieron”. El fútbol fue, según sus palabras, su gran salvación en esa etapa.
Sin embargo, tras el retiro deportivo, la situación cambió. “Hoy sigo con un tratamiento, pero pasé por cosas turbias”, confesó. En ese proceso oscuro, un momento fue determinante: su hijo lo enfrentó. “Una de las cosas que me marcó es que mi hijo me sentó y me dijo un montón de cosas”, relató con emoción. “Ahí dije: ‘¿qué estoy haciendo?’… no le podía cagar la vida a mi hijo”, agregó.
El ex futbolista decidió internarse en una clínica para iniciar su rehabilitación. “Estuve curtiéndola con gente que no conocía, que no tenía nada que ver con mi palo”, explicó. Admitió que al principio le costó aceptar la ayuda, pero con el tiempo comprendió que era necesario para salir adelante.
Actualmente, Lavezzi continúa en tratamiento. “Sigo en tratamiento para mejorar. Perdimos tres finales, en la cuarta o quinta tenemos que ganar”, cerró con una metáfora futbolera que refleja su determinación para superar esta etapa.
