El Ministerio de Salud de Catamarca se pronunció en contra de una iniciativa que propone clasificar la celiaquía como discapacidad. Patricia Iacovich, referente del programa provincial, advirtió que esa medida podría generar un efecto negativo al «rotular» a las personas y limitar sus oportunidades.
El debate por un proyecto que propone considerar a la celiaquía como condición generadora de discapacidad en la Capital sumó una respuesta tajante desde el Ministerio de Salud. Patricia Iacovich, referente del Programa de Detección, Control y Asistencia Integral de la Celiaquía, afirmó que “la celiaquía no es una discapacidad” y advirtió que ese enfoque “rotula” a las personas y “les quita oportunidades”.
“La persona diagnosticada, si realiza correctamente el tratamiento, vive totalmente sana”, explicó en La Mañana de El Esquiú (Radio El Esquiú 95.3). Remarcó que el único tratamiento es “alimentación libre de gluten en forma estricta” y que no requiere medicación, salvo enfermedades asociadas.
Iacovich señaló que presentar la celiaquía como discapacidad puede generar un efecto contrario al buscado. “Me parece muy grave caratular o rotular de discapacitado a una persona”, sostuvo. Puso como ejemplo a niños diagnosticados a temprana edad: “¿Cómo va a crecer? Le quitamos oportunidades”.
También remarcó que existen barreras reales, pero no pasan por esa clasificación. Habló de obstáculos “sociales, económicos y emocionales”, además de dificultades para acceder a menús seguros en bares, escuelas y otros espacios. Sobre ese punto, recordó que la ley nacional establece que los establecimientos gastronómicos deben ofrecer “al menos un menú libre de gluten seguro”. Aclaró que no alcanza con buena voluntad: debe evitarse la “contaminación cruzada”, principal riesgo cuando se manipulan alimentos aptos y no aptos en la misma cocina.
La funcionaria aseguró que Catamarca avanzó en comparación con años anteriores, aunque admitió que “falta”. Por eso pidió usar mejor las herramientas vigentes: ordenanzas, ley provincial y ley nacional. Además invitó al concejal autor de la iniciativa a dialogar con el programa oficial. “Que pase por el programa para conversar sobre el tema, asesorarse sobre lo que se está haciendo y lo que falta”, planteó. El mensaje final fue claro: “Trabajemos por inclusión, pero sin rótulos”.
