El presidente Javier Milei concluyó su gira por Israel reafirmando los lazos bilaterales y expresando la intención de trasladar la embajada argentina a Jerusalén, en un contexto internacional de tensión.
El presidente Javier Milei cerró su gira por Israel con una fuerte señal política al ratificar la alianza estratégica entre ambos países, en un contexto internacional marcado por la inminente finalización de la tregua en Medio Oriente.
Durante su participación en los actos por el 78° Día de la Independencia israelí, el mandatario sostuvo que “Argentina e Israel no son meramente socios, son naciones amigas”, en un discurso brindado en el Monte Herzl. Allí también interpretó la canción “Libre”, del artista Nino Bravo.
Horas antes, Milei visitó la Iglesia del Santo Sepulcro junto a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno.
En su mensaje, el Presidente volvió a manifestar su intención de trasladar la embajada argentina a Jerusalén “tan pronto como las condiciones lo permitan”, una decisión que implicaría un fuerte posicionamiento geopolítico, ya que la ciudad es considerada un territorio en disputa en el conflicto entre Israel y Palestina.
Las declaraciones se produjeron a pocas horas del vencimiento de la tregua entre Estados Unidos e Irán, en medio de acusaciones cruzadas por incumplimientos y tensiones en torno a la reapertura del estrecho de Ormuz.
En este escenario, la postura del Gobierno argentino vuelve a alinearse con Israel en un contexto internacional delicado, donde la evolución del conflicto podría tener impacto tanto en la política exterior como en la economía global.
