Representantes del sector mantuvieron una reunión con concejales para solicitar una autorización provisoria que les permita trabajar sin sanciones mientras se define una ordenanza.
Representantes de choferes de Uber Moto mantuvieron una reunión con concejales en el Concejo Deliberante de la Capital, con el objetivo de avanzar en una regulación que les permita trabajar sin ser sancionados. Omar Moya, uno de los voceros del sector, explicó que el principal reclamo es claro: «que nos dejen trabajar».
En ese sentido, adelantó que presentarán un petitorio formal solicitando una autorización provisoria de entre 30 y 90 días, mientras se define una ordenanza que regule la actividad. El pedido surge luego de encuentros previos con autoridades de Tránsito, donde, según indicaron, hubo avances positivos. Ahora buscan respaldo político para poder continuar con la actividad sin el riesgo de multas o el secuestro de sus vehículos.
Uno de los puntos más críticos es el monto de las sanciones. Según detalló Moya, la multa por trabajar en Uber Moto actualmente asciende a 1,5 millones de pesos. «Si te quitan la moto, tenés que trabajar dos o tres meses solo para recuperarla. Nos quedamos sin nada», advirtió. Además, señaló que el ingreso mensual no alcanza para cubrir ese tipo de penalidades, lo que deja a muchos trabajadores en una situación económica crítica.
Actualmente, estiman que unas 500 motos operan en el Valle Central, entre Capital y Valle Viejo. Desde el sector se mostraron expectantes por una respuesta de los concejales, en medio de una actividad que sigue creciendo pero que aún no cuenta con un marco legal claro en la provincia.
