El proyecto de ordenanza que busca prohibir el ingreso de vendedores ambulantes a bares y restaurantes en la Capital generó un fuerte rechazo en el sector gastronómico. Así lo expresó el vicepresidente de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA), Raúl Kotler, quien cuestionó la iniciativa por considerar que impone obligaciones desproporcionadas a los empresarios.
En diálogo con el programa Catamarca a Diario de INFORAMA Radio, Kotler fue categórico al referirse a la propuesta. “Para mí es un despropósito total”, afirmó .
El dirigente sostuvo que la iniciativa no solo no resuelve el problema, sino que además traslada la responsabilidad a los propietarios de los locales, quienes, según explicó, ya enfrentan situaciones conflictivas con vendedores que ingresan sin autorización.
“No hay establecimiento gastronómico que no quiera sacar a esa gente que entra de prepo a nuestro establecimiento”, señaló . En ese sentido, remarcó que los comerciantes ya realizan esfuerzos para evitar estas situaciones, muchas veces en contextos de tensión.
Kotler advirtió que el proyecto presentado por el concejal Diego Figueroa (LLA) implica una carga adicional para el sector. “Ahora tenemos que hacer el mismo trabajo que estamos haciendo, pero encima vamos a tener una multa, y somos responsables de algo que no tenemos que ser responsables”, remarcó.
El eje central de la crítica radica en que el proyecto coloca en los titulares de los locales la obligación de impedir el ingreso de vendedores ambulantes, bajo amenaza de sanciones económicas e incluso clausuras. Para el referente empresarial, esto resulta inviable en la práctica.
“¿Cómo voy a ser responsable yo de que entre de prepo una persona al establecimiento y no quiera salir, y moleste a los clientes?”, cuestionó .
Además, describió situaciones de conflicto que se viven en algunos casos. “Nuestros empleados tratan de sacarlos, se ponen agresivos, en más de una ocasión hemos tenido peleas y han llegado hasta las manos”, relató.
Otro de los puntos señalados por Kotler es la falta de consulta al sector antes de la elaboración del proyecto. “Ningún gastronómico, ningún hotelero ha sido consultado respecto a antes de diagramar esa ley”, criticó .
En este contexto, desde el sector advierten que la iniciativa, lejos de ofrecer una solución integral, podría agravar la situación al trasladar el control y la responsabilidad a los empresarios, sin contemplar herramientas efectivas ni el rol del Estado en la regulación del espacio público.
