La Fiscalía Federal dictaminó en contra del planteo de Alberto Fernández para invalidar la causa por violencia de género. La defensa del exmandatario buscaba anular lo actuado bajo la gestión del juez Julián Ercolini. Los abogados argumentaron supuestas irregularidades en el origen de las pruebas y falta de imparcialidad.
El fiscal Ramiro González refutó la estrategia de la defensa en un dictamen de 17 páginas. Sostuvo que el apartamiento de Ercolini no invalida las pruebas ya recolectadas. Según el Ministerio Público, las declaraciones testimoniales, los allanamientos y el procesamiento mantienen plena vigencia legal.
La defensa también cuestionó el uso de los chats del teléfono de María Cantero. Calificaron el procedimiento como una «excursión de pesca» informativa. Sin embargo, la fiscalía respondió que los planteos sobre esas pericias debieron realizarse en la causa original. El dictamen subrayó que anular el proceso implicaría una revictimización de la denunciante, Fabiola Yañez.
A pesar de los trascendidos sobre un posible acuerdo privado entre las partes, la acción penal continúa. El expresidente permanece procesado por amenazas coactivas y lesiones agravadas por el vínculo. El juez Daniel Rafecas tiene ahora la responsabilidad de definir el envío del caso a debate oral y público.
