sábado, 29 de noviembre de 2025 21:20
La Catedral Basílica de Catamarca fue escenario de una profunda manifestación de fe con la solemne bajada de la imagen de la Virgen del Valle, ceremonia que dio inicio oficial a las Festividades Marianas 2025, celebradas bajo el lema “Peregrinos de la Esperanza”.
Desde horas tempranas, cientos de fieles, peregrinos y devotos se acercaron al Paseo de la Fe, desafiando la lluvia y las altas temperaturas previas, para participar de uno de los momentos más esperados del calendario religioso catamarqueño. La transmisión oficial, seguida también a través de las plataformas digitales, permitió que la celebración llegara a miles de hogares.
Al finalizar la bajada, la imagen quedó ubicada en el presbiterio, donde permanecerá hasta la tradicional procesión del 8 de diciembre, fecha que convoca cada año a multitudes de Catamarca, el NOA y distintas provincias del país.
En el interior del templo, se celebró además la misa dedicada a los comunicadores sociales, dando inicio a la serie de celebraciones litúrgicas destinadas a distintos sectores e instituciones. El cronograma completo puede consultarse en las plataformas de El Esquiú.
Durante la cobertura, numerosos fieles dejaron sus testimonios. Algunos llegaban desde otras provincias, como un grupo de ciclistas provenientes de Santiago del Estero; otros compartieron su emoción y agradecimientos por la salud, la familia y el trabajo. “Hace bien al alma”, expresó una mujer que asistió por primera vez. “Venimos a pedir y agradecer, con mucha fe”, relató otra devota.
Los servidores marianos ya se encuentran trabajando intensamente, como cada año, en la asistencia y acompañamiento de los peregrinos. En los próximos días se habilitarán puntos de hidratación y apoyo en los accesos a la provincia, espacios que requieren la colaboración de la comunidad.
La lluvia, que sorprendió durante la ceremonia, trajo alivio tras las altas temperaturas y obligó a muchas personas a buscar refugio, aunque no impidió que la Catedral se colmara por completo.
Con esta emotiva jornada, Catamarca inicia su tiempo de fiesta, en el que la fe, la devoción y la esperanza se entrelazan en torno a la Madre del Valle. Las actividades continuarán tanto en la Gruta de la Virgen como en la Catedral Basílica, culminando el 8 de diciembre con la multitudinaria procesión por las calles de la ciudad.
