La motosierra ya llegó a los clubes

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Los números que dejó la Encuesta Nacional de Clubes, realizada por Táctica, trazan una radiografía de cómo la crisis y las medidas del Gobierno afectan a ese sector: cuatro de cada diez clubes están peor económicamente que en 2023, aunque más de la mitad sumó participantes por nuevas actividades. Una paradoja que se repite: más demanda social, menos recursos para sostenerla.

Táctica – laboratorio del deporte argentino presentó la investigación hace unas semanas, en un encuentro virtual con dirigentes de todo el país. La exposición estuvo a cargo de Ignacio Mazzola, responsable del relevamiento, y reunió a referentes de instituciones de La Matanza, La Plata, Mar del Plata, Ciudad de Buenos Aires, Misiones, Tucumán, La Rioja, Córdoba, Mendoza, La Pampa, Chubut y hasta de Chile.

La encuesta, realizada sobre 325 instituciones de todas las provincias, segmentó en tres tamaños: chicos (hasta 250 socios activos), medianos (entre 250 y 750) y grandes (más de 750). En todos los casos, la variable económica atraviesa al sector.

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El 75% de los clubes chicos y medianos decidió aumentar su cuota social por debajo de la inflación. Lo hicieron en un contexto en el que el 95% enfrentó subas en servicios básicos: electricidad, agua, gas, internet, medicina prepaga. La brecha entre ingresos y gastos es cada vez más ancha.

El apoyo estatal, mínimo. Durante 2024 el Gobierno Nacional redujo en 61,4% real los fondos destinados a clubes respecto a 2023. En el primer semestre de 2025, la ejecución presupuestaria fue directamente del 0%. Apenas un cuarto de las instituciones recibió ayuda de los gobiernos provinciales, y un 39% contó con apoyo municipal. El resto recurrió a donaciones privadas o a la organización de rifas, ferias y eventos para recaudar. Aun así, el 38% no tuvo respaldo externo de ningún tipo.

La fragilidad se siente sobre todo en las estructuras más chicas: el 30% redujo su personal y el 60% perdió colaboradores. Entre los grandes, las cifras son menores pero igual de significativas: 15% de ajuste en empleados y 44% menos voluntarios.

La inversión en infraestructura es casi inexistente. Apenas el 14% de los clubes pequeños pudo renovar por completo su equipamiento deportivo, y solo el 30% de los más grandes logró encarar una obra y terminarla.

En paralelo, más del 70% de las instituciones tuvo que sumar actividades extra para sostenerse. El modelo de club como espacio de encuentro, formación y contención resiste, pero en condiciones cada vez más frágiles.

La Encuesta Nacional de Clubes deja así una conclusión contundente: el tejido social del deporte argentino, compuesto por instituciones barriales, parroquiales e incluso por clubes que todos los fines de semana vemos y escuchamos en la TV, enfrenta uno de los momentos más críticos de las últimas décadas. Con menos apoyo público, más gastos y una demanda social creciente, se sostienen a pulmón o con apoyos externos. Como pueden.

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